HERMES

Federación Internacional de Comunicadores Populares

Tomado de Radio Miami. Escuche el audio


Si Cuba fuera la imperialista, cabría una pregunta: ¿Qué sería Cayo Hueso?  Y hacemos esta pregunta, que parece tonta, recordando la disputa por Isla de Pinos.

Cayo Hueso está más cerca de La Habana que de Miami. En línea recta a 169 kilómetros de la capital cubana y a 210 de Miami. Los jets de dos turbinas que hacen los viajes entre las dos ciudades, despegan del aeropuerto Internacional José Martí y 20 minutos después sobrevuelan Cayo Hueso, el cayo más al oeste de la Florida después de Big Pine, Marathon, Isla Morada y Cayo Largo.
 
Un Mig-29 cubano o un F-86 norteamericano que vuelan a más de dos mil kilómetros por hora, se tragan ese espacio en un pestañazo, tanto que en Cuba las prácticas de combate de la fuerza aérea se hacen de este a oeste, o de oeste a este,  y así evitar entrar sin querer en territorio norteamericano.

Ese cayo, como sabemos, tiene dos nombres. En inglés se pronuncia quiwest (Key West), pero los cubanos que desde el siglo XVIII no dominaban el idioma de Shakespeare pronunciaban queiwues, y de tanto queiwues para aquí y para allá se trastocó en Cayo Hueso. Otra versión informa de que cuando los españoles capitaneados por Ponce de León llegaron al cayo encontraron allí muchos huesos humanos.
     
Mucho antes de la construcción en 1932 del más famoso de los 40 puentes que unen la cayería con tierra firme, el de las Siete Millas, gigantesca obra de ingeniería, y más en aquellos tiempos, había gente cubana en Cayo Hueso desde hacía siglo y medio. Y a principios del siglo XIX, en 1831, abrió allí una primera fábrica de tabacos con operarios habaneros y, luego, cuando la Guerra de los Diez Años, miles de cubanos inundaron el cayo.

Por su parte, la Isla de la Juventud, entonces Isla de Pinos, queda a más de 500 kilómetros de Miami y luego de cruzar en línea recta sobre la capital cubana y otra de sus principales provincias, lo cual no impidió que los Estados Unidos tratarán de ser dueños absolutos del mármol, los pinos, las playas, los peces, y las cotorras de esa isla.

Y mi amigo Irenaldo García, quien repito nada tiene que ver con el esbirro batistiano de igual nombre, me dice que vuelque la historia al revés, use sueños de millonarios o de senadores en Washington y volviéndome tan imperialista como esos señores piense a quien pertenecería Cayo Hueso si Cuba fuera la isla imperialista y los Estados Unidos un país muchos menos fuerte militar y económicamente, tal y como lo ha sido Cuba por su tamaño y riquezas naturales respecto a la gran nación a su norte.
    
Entonces Cayo Hueso y hasta un buen trozo de la Florida fueran territorio cubano. El cayo, con muchísimas más razones históricas, culturales y geográficas de las que se pretendían con Isla de Pinos. El cayo, sin dudas, hubiese sido presa de la imperialista y codiciosa isla vecina. Por eso mi amigo Irenaldo dice que  los Estados Unidos tuvieron suerte de que Cuba no fuera una Atlántida que no se hundió en el mar, una poderosa nación con misiles nucleares, gigantescos portaviones, ejército descomunal, máquinas para hacer dinero sin control y congreso a las órdenes de los multimillonarios, pues entonces el hoy Cayó Hueso del Condado de Monroe sería Municipio Especial de la República de Cuba.

 Y me citó el artículo sexto de la Enmienda Platt que decía: “la isla de Pinos será omitida de los límites de Cuba propuestos por la Constitución, dejándose para un futuro arreglo por tratado de propiedad de la misma”. Y el litigio de rapiña por la sureña isla cubana se extendió de 1899 a 1925, y si los yanquis no se apoderaron de la misma fue gracias en un inicio a la firme posición que adoptó el presidente Estrada Palma y su muy inteligente canciller Gonzalo de Quesada, gran amigo de José Martí.

Un mapa militar norteamericano de la época mostraba Isla de Pino como territorio estadounidense y tal como hicieron a México para arrebatarle Texas, empezaron a promover la emigración a esa isla llamada también del Tesoro.
     
En cambio, los vínculos entre Cayo Hueso y Cuba habían sido naturales, amistosos, sin contradicciones. Incluso en 1815 el gobernador español de la Isla cedió a un criollo aquel cayo perdido en el mar, pues no fue hasta 1822, en época del presidente James Monroy, que el gobierno ejerciera sobre el mismo derecho desembarcando algunos marines e izando la bandera del país. No obstante, el cayo se llenó de cubanos, de tabaquerías, de clubes y comercios donde se hablaba español. 
    
 Tanta fue la relación que Cuba tuvo con Cayo Hueso que La Habana tiene un barrio importante, populoso, comercial, de mucho guaguancó y rumba, situado entre el Vedado y la Habana Vieja, que se llama Cayo Hueso. Fue hecho municipio en 1912, cuando luego de la Guerra de Independencia, en marea inversa, de  Tampa y el cayo comenzaron a regresar tabaqueros y otros emigrantes.

Así que a mí me pareció de mucha razón la fantasía de mi amigo Irenaldo respecto a las razones históricas del Municipio Especial de Cayo Hueso, en el sur de La Florida, si Cuba no fuera revolucionaria y socialista y, en lugar de los Estados Unidos, fuera ella la rapaz nación imperialista. 
    
Les habló, para Radio Miami, Nicolás Pérez Delgado. 

Vistas: 83

Comentario

¡Tienes que ser miembro de HERMES para agregar comentarios!

Únete a HERMES

Foro

El asombroso auge del fascismo neo colonial popular

Sin descripción

Iniciada por Freddy Marcial Oct 9, 2018.

La Híper inflación la Deflación y la ingobernabilidad atentan contra la revolución venezolana.

 Por: Freddy Marcial Ramos.10/07/2018Respetables lectoras y lectores       Para quienes hemos pasado la mayor parte de nuestra vida creyendo y luchando por una doctrina revolucionaria socialista, y que mucho antes del año 1998 cuando el magnánimo…Continuar

Etiquetas: En tiempos de revolución y transformación social, la ética y la moral son impresindibles

Iniciada por Freddy Marcial Jul 18, 2018.

HERMES Internacional

          Quienes somos 

Somos un grupo de mujeres y hombres que divulgamos la verdad. Lo hacemos benévolamente para llevar la luz  e informar, cosa que no hacen los grandes medios de la comunicación.

© 2019   Creada por Roberto Domínguez.   Con tecnología de

Informar un problema  |  Términos de servicio