HERMES

Federación Internacional de Comunicadores Populares

La década extractiva

 

Darío Aranda (ACTA)

Soja, minería, monocultivo de árboles y petróleo. Desalojos, fumigaciones, desmontes y tierra en pocas manos. Judicialización y represión sobre campesinos, indígenas y asambleas socioambientales. Las corporaciones y los asesinatos en el campo profundo. Diez años que dejaron heridas.

El monocultivo de soja abarcaba 12 millones de hectáreas en 2003 y, en diez años, pasó a ocupar 20 millones de hectáreas. La minería también fue por más: de 40 proyectos se pasó a 600 (creció 1500 por ciento). Sólo dos cifras, y dos actividades, que confirman el avance en la última década del extractivismo (agronegocios, forestales, minería, petróleo), con consecuencias que el relato oficial silencia: masivo uso de agrotóxicos, desmontes, desalojos rurales, leyes de escaso cumplimiento, concentración de tierras en pocas manos, judicialización y represión. Y la bienvenida a las corporaciones. Balance de una década extractiva.

Soja

Cuando Néstor Kirchner asumió la presidencia la soja ocupaba 12 millones de hectáreas (el 38 por ciento de las 25 millones de hectáreas cultivadas).

En 2012, la soja abarcó 19,8 millones de hectáreas, el 56 por ciento de la superficie cultivada. Llamada por técnicos y funcionarios de manera eufemística: “Corrimiento de la frontera agropecuaria”.

La soja transgénica, con uso de glifosato, fue aprobada en marzo de 1996 por el entonces Secretario de Agricultura, Felipe Solá. Gobierno de Carlos Menen. El Estado no realizó estudios propios. Basó su aprobación en informes de las propias empresas de agronegocios.

El Plan Estratégico Agroalimentario, gestado por el Ministerio de Agricultura de la Nación, provincias, universidades y empresas, fue presentado por la presidenta Cristina Fernández de Kirchner en 2011. Explicita la profundización del modelo: un aumento del 60 por ciento de la producción granaria (llegar a los 160 millones de toneladas) y un avance en la superficie sembrada: de 33 millones de hectáreas actuales pretende llegar a las 42 millones.

No se avanzará sobre las grandes ciudades, sino sobre territorios campesinos e indígenas.

El avance del agronegocios llega incluso a límites inesperados: en Neuquén y Chubut ya se planifica soja y maíz transgénicos.

El uso de agrotóxicos alcanza, según un informe de los Médicos de Pueblos Fumigados, a 300 millones de litros por año. Otras consecuencias: al menos 200 mil familias expulsadas del campo, denuncia el Movimiento Nacional Campesino Indígena (MNCI-VC). A su vez, datos del propia INTA confirman la concentración de tierras: el dos por ciento de las explotaciones agropecuarias representa el 50 por ciento de la tierra. Y el 57 por ciento de las explotaciones agropecuarias (las más pequeñas) tienen sólo el tres por ciento. En Argentina se da una reforma agraria, pero al revés: muy pocos tienen casi todo, muchos no tienen casi nada.

En vísperas de los diez años de Gobierno, el MNCI, la Asamblea Campesina Indígena del Norte (Acina), el Frente Nacional Campesino (FNC) y el Foro Nacional de la Agricultura Familiar (Fonaf) emitieron un comunicado conjunto (organizaciones con buenos niveles de diálogo con el Gobierno): “Las organizaciones campesina e indígenas y de la agricultura familiar vamos por lo que falta”.

“En los últimos diez años las políticas públicas a favor de los sectores populares y de los mercados internos han brindado alivio a la resistencia de las economías campesinas-indígenas pero aún falta. El gigantesco avance de la frontera agropecuaria se acompañó de concentración de la tierra, monocultivo de soja y la commoditización de nuestro campo”, afirma el comunicado. Y describe la situación actual: “El desmantelamiento de la economía nacional, la destrucción y concentración de la cadena de valor y del consumo interno y la enorme dependencia de divisas en el monocultivo de soja”.

Señalan además que “hay muy buenas condiciones para dar un giro en la política” para fortalecer al campesinado y promover otro modelo agropecuario, pero alerta que “no es posible si no se cambian las reglas de juego, especialmente debe legislarse sobre la función social de la tierra y a favor de la economía popular”.

Destacan diez puntos: “tierra, trabajo y dignidad en el campo”, frenar los desalojos, política integral de tierras, fortalecer la producción campesina y la soberanía alimentaria, repoblar el campo, limitar los agrotóxicos y una ley de semillas que proteja las semillas nativas y criollas.

Monocultivo de árboles

La Ley 25.080 fue aprobado por el menemismo (1999). Subsidia todos los pasos productivos, las empresas no deben pagar impuesto inmobiliario por las tierras y están exentos del pago sobre ingresos brutos. Además cuentan con devolución del IVA. Otorga “estabilidad fiscal” por 30 años (cualquier modificación impositiva, que afecta a todos los ciudadanos, no modifica el régimen fiscal de las compañías).

El monocultivo de árboles (con iguales consecuencias que la soja) pasó de 600 mil hectáreas en 1998 al doble (1,2 millones) en 2008. La Asociación Forestal Argentina (AFOA) proyecta llegar, en 2018, a tres millones de hectáreas.

Misiones concentra el 59 por ciento del monocultivo forestal. Le siguen Entre Ríos (11 por ciento), Buenos Aires y Corrientes (ambas con ocho por ciento).

Una sola multinacional del sector (Alto Paraná) concentra el diez por ciento de la tierra de Misiones (233 mil hectáreas). Y es el emblema del monocultivo en la tierra colorada.

La ley 25.080 vencía en enero de 2009, pero fue prorrogada por el Congreso en noviembre de 2008. Hasta el 2018, como pedían las empresas nucleadas en AFOA.

Petróleo

Néstor Kirchner recibió YPF ya privatizada (por Carlos Menem). En octubre de 2006, el Congreso Nacional aprobó la Ley 26.154, que amplió los beneficios impositivos que ya tenían las petroleras y gasíferas. También se renovaron las concesiones de yacimientos (por ejemplo, Cerro Dragón). “En política hidrocarburífera, los últimos diez años fueron una consolidación y profundización del neoliberalismo de la década del noventa. Hubo renovación de concesiones y amplios beneficios para los actores transnacionales, donde se les mantuvieron todos los amplios beneficios que tenían”, afirmó Diego Di Risio, del Observatorio Petrolero Sur.

El OPS señaló que la “estatización parcial” del YPF creó expectativas y pensaron en la posibilidad de que sea un punto de inflexión. “El último año ha dado señales claras de que se mantiene el modelo. La estatización sólo busca disputar la renta, solucionar los problemas de déficit energético y se sigue tratando como un commodity, sin cambio de concepción con respecto a la década del noventa”, afirmó Di Risio.

No duda que, al igual que con la soja, se experimenta un “corrimiento de la frontera hidrocarburífera”. Muestra de eso: la Organización Federal de los Estados Productores de Hidrocarburos (Ofephi) estaba integrada por diez provincias (las de tradición petrolera). Desde 2006, todas las provincias restantes modificaron sus legislaciones para favorecer concesiones para la exploración de hidrocarburos. “Claras zonas donde avanza la frontera es en Entre Ríos, Salta y Mendoza, entre otras”, precisó Di Risio.

La actividad petrolera sumó un nuevo cuestionamiento la extracción con la técnica de "fractura hidráulica" (también llamado “fracking”). El agotamiento de las reservas hidrocarburíferas llevó al desarrollo de técnicas para explotar yacimiento “no convencionales”, que se encuentran en una “roca madre”. Es necesaria la fractura hidráulica, con grandes volúmenes de agua y químicos a presión que rompen la roca y extraen el hidrocarburo.

El fracking ya fue prohibido en Francia y Bulgaria. Y en estados de Australia, Sudáfrica, Canadá, Suiza y Estados Unidos. En Argentina fue prohibido, en los últimos seis meses, en Cinco Saltos (Río Negro), San Carlos, Tupungato (Mendoza) y en las entrerrianas Concepción del Uruguay, Colón y Los Conquistadores.

YPF presentó el 30 de agosto de 2012 su “Estrategia de gestión 2013-3017”. En la página 51 señala que “Argentina tiene un enorme potencial de no convencional” e identifica siete cuencas que involucran a 18 provincias.

La semana pasada, YPF anunció la firma de un “preacuerdo” con la estadounidense Chevron, para explotar la formación Vaca Muerta (cuenca neuquina). Y avanzar también en la exploración de la formación Cacheuta (Mendoza).

La Confederación Mapuche de Neuquén denunció que se está violando toda la legislación indígena (provincial, nacional e internacional) que obliga al “consentimiento libre, previo e informado” de las comunidades. La Confederación Mapuche ya alertó que resistirá el nuevo avance petrolero.

Minería

La Secretaría de Minería de Nación emitió el 13 de enero de 2012 un comunicado: “Histórica inversión (minera)”. Informó el aumento de la exploración en un 664 por ciento en los últimos ocho años. El comunicado remarcó que “el récord histórico ratifica a la Argentina como uno de los países con mayor dinámica en esta actividad” y explicó que ”el fuerte aumento de la actividad exploratoria generó la aparición de nuevos emprendimientos, el país ya cuenta con más de 600, en todo concepto”. Y detalló que las principales provincias con proyectos mineros son Santa Cruz, San Juan, Salta, Catamarca, Jujuy, Mendoza, Neuquén y La Rioja.

Siempre según datos oficiales (informe “La minería en números”), en 2003 había sólo 40 proyectos mineros en estudio. En 2009 ya eran 336 (840 por ciento) y en 2012 llegan a 600: un 1500 por ciento más que en 2003.

Nunca antes la minería había crecido tanto.

El jueves 9 de febrero de 2012, en un discurso público, la Presidenta hizo una puesta en escena con un trabajador minero (que reivindicó la actividad y cuestionó a los ambientalistas —luego se supo que era un militante del PJ—) y reconoció la necesidad de “una discusión en serio” respecto a la minería.

El viernes 10 de febrero, a las 3.45, la policía de Tucumán desalojó el corte de Amaicha del Valle, donde también se frenaba el avance de camiones de Alumbrera.

“En estos últimos diez años la minería fue uno de los sectores que más creció en Argentina, como demuestran los proyectos de inversión en ejecución que totalizan 614, contra los 18 que había en 2003, y una producción de minerales que se multiplicó por diez”, celebra el cable de la agencia estatal Telam del 19 de mayo pasado. El título es claro: “Década minera. Uno de los sectores que más creció entre 2003 y 2013”.

Y cita al secretario de Minería, Jorge Mayoral: “La puesta en marcha del Plan Minero Nacional (presentado en 2004) dio como resultado un nivel de crecimiento sin precedentes". Y destacó que la premisa del Gobierno es "profundizar la visión de considerar a la Minería como política de Estado”.

Otro dato de importancia sectorial fue la constitución de la Organización Federal de Estados Mineros (OFEMI), en 2012, con la participación de las provincias mineras, con el fin de favorecer el desarrollo regional generando empleos y oportunidades para pymes de servicios nacionales. Espacio gubernamental-empresario para impulsar la actividad.

La megaminería es cuestionada por medio centenar de asambleas cordilleranas que denuncian al menos cuatro puntos de la actividad: la contaminación ambiental, el despojo de los recursos naturales (“bienes comunes”), el cambio drástico que implica la llegada de la megaminería a pueblos y pequeñas ciudades, y falta de consulta sobre qué futuro desean para los lugares donde viven. No aceptan que empresarios y políticos decidan, sin escuchar a las poblaciones, la explotación de yacimientos mineros.

En la última década, sólo dos ciudades pudieron votar si aceptaban o rechazaban la megaminería. Esquel (2003) y Loncopué (Neuquén, 2012). En ambas gano el “no a la mina” por más del 80 por ciento de los votos. Los gobiernos provinciales han prohibido plebiscitos en Calingasta (San Juan), Andalgalá y Tinogasta (Catamarca), y en Famatina y Chilecito (La Rioja).

Leyes

En la última década el Congreso Nacional, con mayoría oficialista, sancionó tres leyes que pueden leerse como posibles frenos al extractivismo.

En noviembre de 2006 se sancionó la Ley 26.160, que frena los procesos judiciales de desalojos de comunidades indígenas. Y ordena relevar, en tres años, todos los territorios indígenas.

El retraso del relevamiento obligó a prorrogar la ley, hasta noviembre de 2013. A casi seis años de la sanción, hay provincias donde aún no ha comenzado el relevamiento (Neuquén).

La Auditoría General de la Nación (AGN) alertó en junio de 2012 que en tres años sólo se había relevado el cuatro por ciento de las comunidades y destacó que se desconocían el destino del 70 por ciento de los 24 millones de pesos que se giraron a las provincias para llevar adelante el programa. “El Programa de Relevamiento Territorial ha logrado un escaso nivel de ejecución en sus primeros tres años de implementación, sobre 1470 comunidades indígenas se relevaron las carpetas técnicas de 62, esto es el 4,22 por ciento”, denunció la AGN.

La llamada “ley de glaciares” fue sancionada dos veces. Fue aprobada por amplia mayoría del Congreso el 22 de octubre de 2008. Se interpretaba, de aplicarse, como un virtual freno a la avanzada de la megaminería. Fue vetada por la Presidenta el 10 de noviembre. “El veto Barrick”, la bautizó el funcionario nacional, Enrique Martínez, entonces presidente del Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI).

En septiembre de 2010 volvió a aprobarse. Llamada formalmente Ley 26.639 de Presupuestos Mínimos para la Preservación de Glaciares y del Ambiente Periglacial. Prohíbe las actividades contaminantes en los cuerpos de agua, hielo y sus zonas aledañas, y establece que el Inventario Nacional de Glaciares debe ser realizado por el Instituto Argentino de Nivología, Glaciología y Ciencias Ambientales (Ianiglia), que depende del Conicet.

La norma fue frenada judicialmente por un medida cautelar (por una presentación de la empresa Barrick Gold en San Juan). Recién en julio de 2012, la Corte Suprema de Justicia ratificó la vigencia de la ley.

La norma estableció un plazo de 180 días para la realización del relevamiento.

En marzo pasado, el Ianiglia difundió una gacetilla con el “primer informe del Inventario Nacional de Glaciares”. Relevó “cuerpos de hielo” en seis provincias, donde “se identificaron más de 4 mil glaciares que cubren un área superior a los 3.700 kilómetros cuadrados”.

El Ianiglia presentó el trabajo a la Secretaría de Ambiente de la Nación. Pero nunca hizo público los informes completos.

La Ley Nacional 26.331 de Presupuestos Mínimos de Protección Ambiental de los Bosques Nativos (más conocida como Ley de Bosques) se sancionó el 28 de noviembre de 2007. Pero la Presidenta tardó catorce meses en reglamentarla. Lo hizo luego del alud que inundó y destruyó parte de la ciudad de Tartagal, febrero de 2009, donde organizaciones sociales y académicos apuntaron a la tala selectiva por venta de madera y por la actividad petrolera.

A cinco años de la sanción de la norma, en febrero pasado, Greenpeace, Fundación Ambiente y Recursos Naturales (FARN) y Vida Silvestre presentaron un informe conjunto en el que —en base a datos oficiales— evaluaron el nivel de cumplimiento de la Ley de Bosques. “Si bien desde la sanción de la Ley el promedio de deforestación anual disminuyó casi un 20 por ciento (pasó de aproximadamente 280.000 a 230.000 hectáreas al año), el mismo sigue siendo muy elevado: según datos oficiales entre 2008 y 2011 se desmontaron 932.109 hectáreas. Santiago del Estero (399.660), Salta (222.868), Formosa (113.109) y Chaco (102.592) han sido las provincias con mayor deforestación”, afirman las ONGs.

El informe, llamado “Ley de Bosques: cinco años con pocos avances”, estima que desde la sanción de la ley hasta fines de 2012 se deforestaron 1.145.044 hectáreas. 229.009 hectáreas por año, 627 hectáreas por día. 26 hectáreas por hora. Si se suman los desmontes del periodo 2004-2008 (1.356.868), en los últimos nueve años se arrasaron 2.501.912, el equivalente a 124 veces la superficie de la Ciudad de Buenos Aires.

Una ley, nacida de las organizaciones campesinas, fue presentada en noviembre de 2011. Propone frenar los desalojos rurales por cinco años. Aunque fue presentada por legisladores oficialistas (Frente Transversal y Movimiento Evita), el proyecto no fue aprobado.

Corporaciones

“No soy la Presidenta de las corporaciones”, afirmó Cristina Fernández de Kirchner el 10 de diciembre de 2011, en el discurso de reasunción, en el Congreso Nacional.

En abril de 2009, la Presidenta recibió en Casa de Gobierno a Peter Munk, presidente de Barrick Gold, la mayor multinacional minera. El encuentro se repitió en junio de 2010, en Toronto (Canadá), en el marco de la cumbre del G20. El veto a la ley de glaciares y el desarrollo de Pascua Lama (proyecto binacional, con Chile, de extracción de oro) fueron parte de las crónicas periodísticas.

El 15 de junio de 2012, en un almuerzo en el Consejo de las Américas (espacio emblemático del establishment económico estadounidense), la Presidenta anunció: “Hace unos instantes estuve con Monsanto, que nos anunciaba una inversión muy importante en materia de maíz. Y además estaban muy contentos porque Argentina hoy está, digamos, a la vanguardia en materia de eventos biotecnológicos. Aquí tengo, y esto la verdad que se los quiero mostrar porque estoy muy orgullosa, el prospecto de Monsanto. Una inversión muy importante en Malvinas Argentinas, en Córdoba, en materia de maíz con una nueva digamos semilla de carácter transgénico”.

Monsanto es la mayor corporación del agronegocios. Domina el 27 por ciento del mercado de semillas (transgénicas y convencionales), el 86 por ciento del mercado de transgénicas y es uno de los mayores productores de agrotóxicos.

Dos meses después del anunció, en agosto, el Ministro de Agricultura aprobó a Monsanto una nueva semilla de soja (“RR2 Intacta”).

Como ya fue mencionado, YPF anunció un “preacuerdo” con la estadounidense Chevron. Se trata de una de las mayores compañías petroleras del mundo, fue condenada en Ecuador a pagar 19.000 millones de dólares por contaminación: 103 millones de litros de crudo derramado (650 mil barriles), 63.000 millones de litros de agua tóxica arrojada a ríos y la contaminación de dos millones de hectáreas donde vivían y trabajaban pueblos indígenas y campesinos.

Modelo

Horacio Machado Aráoz es docente de la Universidad Nacional de Catamarca y militante del Colectivo Sumaj Kawsay (parte de la Asamblea Socioambiental del NOA -Asanoa-). “Si bien en muchos aspectos y dimensiones esta década pasada ha significado el avance en la restitución y recuperación de derechos conculcados y/o vulnerados desde el terrorismo de estado al neoliberalismo de guerra de los ’90, también hay que marcar en esta década se ha abierto también un nuevo ciclo de violación a los derechos humanos”, afirma Machado Aráoz. Y denuncia: “Los derechos más elementales de poblaciones fumigadas, intoxicadas a gran escala, sometidas a voladuras y a la contaminación masiva de sus fuentes de agua, sus suelos y su atmósfera, poblaciones perseguidas y reprimidas, por policías provinciales, por la Gendarmería y por patotas y guardias para-policiales armadas desde una perversa articulación ’público-privada’ por terratenientes sojeros, empresarios mineros, petroleros, y caudillos políticos provincianos”.

Araóz, coautor del libro “15 mitos y realidades de la minería transnacional en Argentina”, describe que en la última década en las provincias ha crecido el (término nuevo) “feu-deralismo extractivista”. Explica que los “ingresos” de las actividades primario-exportadoras han contribuido muy poco a avanzar en la democratización de las sociedades: "Si bien se han recuperado los niveles de empleo y se ha reducido la pobreza, también es cierto que ha crecido la proporción de la población cautiva, sujeta a los mandatos de punteros políticos que manejan la administración arbitraria de políticas y recursos asistencialistas”.

Resume al extractivismo como la “combinación de la depredación de los ecosistemas, la degradación de las condiciones de salud, y el deterioro y vulneración de derechos y las condiciones de una democracia sustantiva”.

Pueblos originarios

En mayo de 2010, una histórica marcha de pueblos indígenas llegó hasta Plaza de Mayo, en el marco de las celebraciones del “Bicentenario”. Habían marchado durante una semana en tres columnas (NOA, NEA y Patagonia). Y fueron recibidos por la Presidenta. Hubo promesas de nuevas leyes, entrega de radios comunitarias y fotos protocolares, pero no hubo respuesta sobre la principal demanda de los pueblos indígenas: el territorio.

Un año después, se conoció el audio de esa histórica reunión. La Presidenta advirtió que priorizará la actividad petrolera por sobre las comunidades y les pidió ser “inteligentes” para aceptar los avances de la modernidad.

Fue la confirmación de que el modelo extractivo (ejemplificado con el petróleo) iba a tener prioridad por sobre territorio indígena. El discurso de la Presidenta duró 14 minutos y 57 segundos. Llamó en nueve oportunidades a ser “inteligentes” para negociar y aceptar los cambios. También llamó a ser “realistas” y “sensatos”.

Cuando la reunión terminaba, de imprevisto, tomó la palabra Paz Argentina Quiroga, Amta (guía espiritual) del Pueblo Nación Warpe de San Juan. ”Le pido que tenga una reflexión en relación a estas cuestiones porque no es sólo un problema de discriminación, es una deuda histórica que el país de los argentinos que va a cumplir 200 años todavía tiene (...) Soy capaz de decirle en la cara y mirándola a los ojos, voy a decirle a usted, tenemos mucha inteligencia. No se trata sólo de organizarse y ser inteligente cuando tenemos un territorio avasallado por las trasnacionales”, contestó la referente warpe y, frente a la misma Presidenta, le aclaró: ”somos un pueblo espiritual y de resistencia. Hemos resistido pero también necesitamos de un estado nacional y provincial que ejecute las leyes”.

A tres años de aquel hecho histórico, la guía espiritual evalúa los diez años de gobierno kirchnerista: “Esta década unos la dan por ’ganada’ y otros por ’perdida’. Para los pueblos indígenas es una década ensangrentada, llena de dolor, desalojos y judicialización. Este Gobierno no cesa con sus planes extractivistas, una muestra es que entrega la cordillera a las multinacionales mineras. Pero estamos de pie y seguiremos en lucha”.

Un capítulo aparte debiera escribirse sobre la lucha de la comunidad qom Potae Napocna Navogoh (La Primavera) de Formosa. La sistemática violencia del gobierno de Gildo Insfrán es un símbolo de padecer de los pueblos originarios de Argentina y de la impunidad de los gobiernos feudales.

Represión

El 9 de febrero de 2012, un centenar de efectivos reprimió violentamente en Tinogasta (Catamarca) a hombres, mujeres y niños que cortaban el paso a los camiones de Minera Alumbrera, símbolo de la megaminería en Argentina. Hubo balazos de goma en rostros, patadas a mujeres, gases lacrimógenos para todos.

La Unión de Asambleas Ciudadanas (UAC, que reúne a asambleas de todo el país) declaró el estado de altera y movilización. “La respuesta de los gobiernos cómplices de las transnacionales ha sido la represión (…) Las amenazas y los maltratos hacia las resistencias populares a la brutal megaminería no finalizan (…) La brutalidad y las amenazas provenientes del Estado nacional y los estados provinciales, no cesa. Las empresas mineras pretenden avanzar sin más, imponiendo su política de ganancias y destrucción”.

En julio pasado, en Cerro Negro (cruce de rutas 40 y 60), la policía de Catamarca y grupos de choque reprimieron a asambleístas que rechazan la megaminería y bloqueaban el paso de camiones de Minera Alumbrera. En un hecho insólito en democracia, 56 militantes fueron forzados por la policía a dejar la provincia.

En noviembre pasado fue el turno de Rawson, donde patotas promineras, de la Uocra y punteros políticos golpearon con cadenas y palos a asambleístas en la puerta de Legislatura.

El sábado 11 de mayo pasado reprimieron a asambleístas de Famatina (La Rioja), que resiste el avance de la megaminería. El miércoles 22 de mayo, la policía de Chaco reprimió un corte de ruta en Castelli (realizado por comunidades qom y organizaciones sociales que reclamaban por la forma de distribución de planes sociales). Ayer nomás, 24 de mayo, fue el turno de comunidades Tonocoté en Santiago del Estero.

Sólo un puñado de las decenas de represiones de los últimos años.

Y la judicialización también está presente. Solo en el NOA hay 150 activistas socioambientales judicializados. El Observatorio de Derechos Humanos de Pueblos Indígenas contabilizó 347 integrantes del Pueblo Mapuche judicializados en Neuquén por defender el territorio. El Movimiento Campesino de Santiago del Estero (Mocase-VC) precisa que 500 campesinos enfrentan causas judiciales por resistir los desalojos.

En los últimos años cinco años se sucedieron asesinatos y muertes dudosas (catalogados como “accidentes” por la policía pero denunciadas como asesinatos por las organizaciones sociales). Javier Chocobar (octubre de 2009, diaguita de Tucumán), Sandra Juárez (marzo de 2012, Santiago del Estero), Roberto López (noviembre de 2010, qom de Formosa), Mario López (noviembre de 2010, pilagá de Formosa), Mártires López (junio de 2011, de Chaco), Cristian Ferreyra (noviembre de 2011, de Santiago del Estero), Miguel Galván (octubre de 2012, lule-vilela de Santiago del Estero), Celestina Jara y Lila Coyipé —beba de 10 meses— (ambas qom de La Primavera, Formosa), Imer Flores (enero de 2013, qom de Chaco), Juan Daniel Díaz Asijak (enero de 2013, qom de La Primavera), Florentín Díaz (22 de mayo, qom de Chaco).

Tanto la violencia contra asambleas socioambientales como los asesinatos de campesinos e indígenas tienen un denominador común: el silencio de la Presidenta.

Darío Aranda es periodista y escritor.

Fuente: http://www.argenpress.info/2013/05/la-decada-extractiva.html

Balances de una década

 

Agustín Santella (ANRED)

 

El 25 de mayo se cumplieron 10 años de gobiernos kirchneristas. Aquí puntualizamos algunos datos y una perspectiva crítica.

Primero una nota “metodológica”. Desde las izquierdas se tiende a mostrar las continuidades efectivas entre distintos partidos burgueses, pero las formas son importantes para los cambios de contenido. Decir simplemente que esta “dékada” es la continuidad de los noventa sin más, sería repetir el error del Milcíades Peña pesimista, quien veía al peronismo como la directa continuidad de la decadencia argentina de las décadas previas, y aún de la específica modalidad colonial implantada por los españoles. Sin embargo sabemos la profundidad de los cambios que implicó el peronismo para la sociedad argentina y para las clases trabajadoras y populares. Entonces tratemos de mostrar cambios y continuidades.

En esta década se baja el desempleo significativamente, elevando el consumo interno. Esto es debido a la política del tipo de cambio primero y otras políticas de inspiración keynesiana luego, como la expansión pronunciada del gasto público. Esto tiene un impacto objetivo y subjetivo sobre los sectores populares que no se nos puede ocultar. Además ello se impulsa desde una retórica keynesiana, nacional y popular, muy diferente del discurso neoliberal de los noventa. Este discurso acompaña medidas de nacionalización de empresas (aviones, petróleo, jubilaciones). La retórica progresista acompaña medidas importantes como la reapertura de los juicios a militares, la ley del matrimonio igualitario e incluso la ley de medios. La derrotada resolución 125 de retenciones a la exportación de materias primas también aparecía como progresista. Todo esto representa un contraste con el neoliberalismo. Sin embargo, para un balance es necesario incorporar las continuidades en la comparación entre las décadas.

La recuperación del salario real se evidencia en comparación con los años de la crisis, pero es igual o menor respecto de los noventa. Por supuesto que esta recuperación es desigual según el sector de empleo, es mayor en el sector formal privado respecto del sector público y el sector informal o en “negro”. De hecho se mantiene el grado de informalidad y precarización de los años noventa en torno del 35% (tomando a los asalariados sin aportes jubilatorios, como indicador para este fenómeno). Por otro lado la tasa de ganancia empresaria según algunos cálculos ha sido incluso mayor en los 2000 que en los noventa (ver informes del CIFRA, centro de estudios simpatizantes del oficialismo). Esto hace que el gasto social del estado, que ha crecido mucho, tenga poco impacto en la balanza final de la distribución de la riqueza.

Favorecidos por políticas de gobierno, se incrementa la concentración empresarial y especialmente la extranjerización de la economía. Por tanto los oligopolios tienen más poder en la determinación de precios ya que no quieren perder su alta rentabilidad que podría deteriorarse por la apreciación real de la moneda debido a la inflación. La extranjerización a su vez agrava el desequilibrio externo por la fuga de capitales (también nacionales hay que decirlo), que se convierte en otro frente de crisis del modelo. Se ha profundizado el extractivismo neodesarrollista. Esto hace que la estatización parcial del petróleo no tenga el valor nacional ni popular que se pretende. Por otro lado, el extractivismo refuerza un aparato político reaccionario en las provincias, responsable de asesinatos y represiones en las comunidades aborígenes. Si a esto recordamos la aprobación de la Ley “antiterrorista”, tenemos que decir que hay contradicciones más que claras en la política de derechos humanos.

El gobierno ha privilegiado su apoyo en una fracción de capitales, no precisamente nacionales y populares, frente a los sindicatos y los movimientos sociales. Estos han sido limitados a la función de asistencia social.

La politización emancipatoria de las trece abiertas cartas no ha llegado a los lugares de trabajo ni a las provincias ni a los barrios. Ello está fuera de cierta territorialidad imaginaria de una polis que se limita a la Biblioteca nacional y a mochos eventos por lo demás interesantes o necesarios en el bar La academia de Callao y Corrientes. Por supuesto que ha habido una repolitización de la sociedad, pero quizá esta comenzara precisamente en la tremenda movilización social producto de la crisis de los noventa, y luego continuada en la intervención política estatal, pero no al revés. Lo progresivo del gobierno se entiende como una respuesta a esta movilización, no como política autónoma del estado, tal como se entiende este partido en su filosofía política. Todo lo que se ha ganado es por la lucha del pueblo, verdadera reserva moral de la sociedad y de su legado progresista.

 

Fuente: http://www.argenpress.info/2013/05/balances-de-una-decada.html

 

Vanesa Orieta tras el "nadie desaparece": "Tenemos que perfeccionar la democracia"

 

LA RETAGUARDIA

En un acto realizado el martes 21 de mayo pasado en la ciudad de La Plata, la presidenta Cristina Fernández de Kirchner afirmó: "hoy, afortunadamente, nadie puede desaparecer de ningún lado". Iván Torres, Jorge Julio López, Luciano Arruga, Facundo Rivera Alegra, Daniel Solano, son tan solo cinco nombres que dan cuenta de que esto no es así. Cinco de las muchas personas que desaparecieron en distintas circunstancias durante los últimos años y tuvieron a las fuerzas de seguridad del Estado como verdugos. En su mayoría, conforman un grupo social condenado que es el de los jóvenes pobres que son visibilizados como un peligro, como posibles delincuentes, o bien son directamente negados. Dialogamos con Vanesa Orieta, hermana de Luciano Arruga, sobre sus sensaciones tras escuchar los dichos de la presidenta. Palabras que según aclaró, no le sorprendieron, sino que le sirvieron para confirmar la falta de compromiso real que existe en relación a la llamada violencia institucional.

“Creo que las palabras de la presidenta traicionan una lucha de un sector de la sociedad humilde que está peleándola contra la violencia institucional”, afirmó Vanesa Orieta a La Retaguardia.

Orieta es hermana de Luciano Arruga, un joven que fue visto por última vez en el destacamento policial de Lomas del Mirador el 31 de enero de 2009. Efectivos de la Bonaerense lo habían detenido por negarse a robar para ellos. Desde entonces se encuentra desaparecido.

“Lamentablemente un sector humilde de la sociedad y algunos locos somos los que estamos peleando por una democracia justa para todos. La triste realidad es que no somos escuchados en ningún espacio, ni en los judiciales, ni en los políticos ni en los espacios que comunican. Esta es una realidad y hay que reconocerla, y eso trae aparejado que no se conozcan las problemáticas que se viven en estos lugares que no son escuchados, y quizás esto también da lugar a que personas con poder puedan decir cosas que para nosotros son barbaridades, como que no hay desaparecidos, porque realmente sí los hay, y me extraña más que diga esto ella, la presidenta, o este gobierno que acompaña fuertemente el caso de Marita Verón, todos sabemos que las mujeres todavía siguen siendo secuestradas por las redes de trata. Me parece incomprensible que no haya tenido aunque sea la estrategia de no decir nada”, agregó Orieta en relación a las declaraciones de Cristina Fernández.

La joven manifestó además su alarma ante el silencio de los organismos de derechos humanos que nada salieron a decir tras las dichos de la mandataria en el acto de La Plata: “decir esas palabras, sin entrar en ninguna discusión, es crear una sintonía diferente en la sociedad, es como dejar entender que esa realidad terrible no pasa, y pasa, no importa cuál sea el número, si es un caso o muchos. Igualmente desde la apertura de la democracia hasta ahora son más de doscientos los casos de desaparecidos, pero no se puede decir tremenda frase cuando uno además no ha traicionado quizás este juego terrible que se da de que por denunciar algo quedás de la vereda de enfrente, del lado de la oposición. Por eso uno nunca ha caído en decir que Luciano era un ciudadano argentino desaparecido bajo la gestión de la presidenta, porque entendíamos que eso generaba un juego”.

En este sentido Orieta remarcó que está claro que actualmente no existe un plan sistemático para desaparecer personas: “me parece que no está bueno caer en ese lugar donde igualar momentos históricos de la Argentina es erróneo. No nos tienen que hacer quedar a nosotros en ese lugar tan estúpido de pretender que todos crean que esto es un plan sistemático o que hay algo orquestado para desaparecer sistemáticamente pibes pobres en el barrio; lo que nosotros decimos es que hay muchas políticas generadas en la democracia que están bien en materia de derechos humanos, pero en los barrios pobres, lamentablemente, se sigue sufriendo la violencia institucional por la falta de muchos poderes, entre ellos el poder político, porque acá no hay intervención de aquellos que deberían controlar el accionar de las fuerzas de seguridad, que siguen siendo el brazo armado del Estado, responden también a alguien. Discutiríamos si es real el autogobierno (de las fuerzas de seguridad), y sí lo discutiríamos, seguramente existe un autogobierno, pero seguramente también hay un poder político que se compromete muy poco a tratar de solucionar por ejemplo el autogobierno o tratar de no seguir acumulando más fuerzas cuando se sabe que es seguir sumando más hechos de violencia institucional en los barrios. Yo creo que lo que generan todas estas cuestiones es que se mire con poco peso la lucha de los familiares. Se quita responsabilidad política como lo vienen haciendo con las campañas de violencia institucional, donde el Estado se pone casi como un organismo de derechos humanos, a decir que esta realidad existe y hagamos cursos, campañas, discutamos y que ese sea el lugar de los familiares para discutir la violencia institucional. Hay algo que anda mal en eso y creo que somos nosotros los actores sociales que tenemos que empezar a tener un pensamiento un poco más independiente y crítico, y ver si queremos hacer de esta democracia algo un poco más perfecto a lo que tenemos. Creo que de eso se trata, de perfeccionar la democracia”.

Vanesa Orieta es una joven, familiar de un adolescente desaparecido en Lomas del Mirador. Pero ya es mucho más que eso. Se ha convertido -en realidad la vida la ha convertido- en una referencia en la lucha contra la violencia institucional. Sus reflexiones tras las desafortunadas palabras de la presidenta, no hacen más que poner las cosas en su lugar. No responde desde el dolor, como suelen decir para descalificar a los familiares de víctimas, sino que lo hace desde un posicionamiento político claro. Seguramente por eso su respuesta es contundente.

 

Fuente: http://www.argenpress.info/2013/05/vanesa-orieta-tras-el-nadie-desa...

 

La balada del reciclado

 

Carlos Del Frade (APE)

Uno se pregunta si no es una tarea inútil la nuestra, eso de escribir fatigosamente, de atornillarse a una silla sin saber si vamos a trascender ese acto individual y llegar a un público. A veces ocurre que las ganas de escribir son como una enfermedad y uno escribe para curarse. He dicho muchas veces que yo no escribo la Historia sino las historias de las gentes, de los hombres concretos. Escribo para rescatar hechos, para rescatarme a mí mismo. Podría decirles más: creo que toda mi obra es una obsesiva lucha contra el tiempo, contra el olvido de los seres y las cosas. Uno siente que envejece, que se va y quiere que algunas cosas, de alguna manera, permanezcan. Es una cuestión, diríamos, metafísica, y determina todo lo que escribo – dijo alguna vez uno de los mejores escritores de lengua española, Haroldo Conti, desaparecido el 5 de mayo de 1976.

Treinta y siete años después, permanecen los relatos de Haroldo y también permanecía la impunidad de uno de sus aparentes secuestradores. El jueves 16 de mayo pasado, Rubén Osvaldo Bufano, un ex agente de Inteligencia del Batallón 601 del Ejército, fue detenido en su domicilio de la calle Santa Rosa, del Barrio Centinela II, en Rivadavia, San Juan, y trasladado a la Capital Federal, donde fue puesto a disposición del juez federal Gonella. Se lo acusa a Bufano, entre otros cargos, de haber participado en una asociación criminal que secuestraba empresarios para pedir rescates a fines de los '70 y comienzos de los '80. De hecho, fue una vez capturado en Suiza al intentar cobrar el rescate por Fernando Combal, y luego extraditado a la Argentina, donde se lo excarceló por "falta de méritos" y finalmente se lo desprocesó, con fallo de la Corte Suprema. En el informe de la Comisión Nacional de Desaparición de Personas, “Nunca Más”, Bufano aparece como uno de los responsables del secuestro de Haroldo Conti asumiendo la personalidad de un compañero de militancia, hecho desmentido por Marcelo Conti, uno de los hijos de Haroldo en diálogo con APE.

En el año 2010, este cronista escribió que Bufano coordinó las tareas de la seguridad privada de la Barrick Gold en el yacimiento Veladero, en la provincia de San Juan, a partir de 2006, confirmaron fuentes sindicales y profesionales de aquella capital cuyana. Hoy, el ahora empresario del rubro intenta obtener una cátedra sobre "inteligencia y seguridad" en la Universidad Católica de San Juan, según confiaron militantes de Derechos Humanos.

El reciclaje de Bufano, también acusado de haber participado en la llamada Masacre de Fátima, en Pilar, provincia de Buenos Aires, se inscribe en la lógica de la policía particular de la multinacional minera que, en estos días, volvió a ser denunciada por "perseguir" y "escuchar los llamados telefónicos" de los ambientalistas de la Unión de Asambleas Ciudadanas.

Ramón Gómez Medero, integrante de la Unión de Asambleas Ambientales de San Juan, sostiene que "la cuestión de la policía privada de la Barrick es un secreto que circula. En realidad, la mano de obra barata y sucia que trabaja para la empresa es la mismísima policía provincial. Pero el trabajo del seguimiento, las escuchas y las amenazas contra nosotros proviene de este tipo de expertos." Agrega que, cuando se hacían las movilizaciones en contra de las mineras a cielo abierto, Barrick tenía su oficina en pleno centro sanjuanino. "Desde allí hemos visto personas muy altas y rubias que no eran de acá y que formaban parte de esa seguridad privada. Los informes que nosotros tenemos nos dicen que se trata de hombres que formaron parte de conflictos bélicos internacionales, más precisamente que estuvieron en la guerra de Irak. Parece una película de ciencia ficción pero no lo es", dice Ramón.

Para el militante, fundador de la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos de la capital cuyana, Eloy Camus, también autor del libro “Historia de víctimas del terrorismo de Estado. San Juan, Argentina”, Bufano llegó a la ciudad de la mano de Jorge Escobar, "el Fujimori de Menem, empresario exitoso que iba a generar un buen gobierno. En ese momento junto a un cabo del Ejército, Obredor, Bufano fundó OVYS y con esta empresa de seguridad empezaron a recibir los beneficios del gobierno de Escobar, que le daba a proteger las empresas del Estado, las privatizadas y de algunos sanatorios, como ADOS, entre otros establecimientos. Bufano está apañado por ese poder menemista que existe todavía en San Juan". Y agregaba que Bufano "camina libremente por las calles de San Juan como si fuera un señorón a pesar de que muchos sabemos de su pasado"

La presencia de Bufano en los planteles de seguridad privada de la Barrick reactualiza la historia de La Forestal, otra transnacional dedicada a la explotación de los recursos naturales, que durante los años veinte del siglo pasado armó a su propia policía, la "gendarmería volante", también llamada "Los Cardenales", con el apoyo del gobierno de Santa Fe.

Barrick Argentina respondió a través de Dante M. Ramos, por entonces director de Asuntos Corporativos, diciendo que “la empresa de seguridad Custo prestó servicios de seguridad en la operación minera Veladero durante los años 2004 y 2005. Durante eses período, ninguna persona llamada Rubén Osvaldo Bufano prestó servicios a Barrick en nombre de dicha compañía. Y, hasta donde es de nuestro conocimiento, la misma no pertenecía a dicha compañía en aquel entonces”. El párrafo es muy interesante porque revela el estrecho conocimiento de parte de la Barrick de la vida laboral y profesional de Bufano. Un saber que solamente puede ser hijo de una relación aceitada.

Hoy la Barrick, suspendida en Chile por su contaminación, sigue funcionando en la Argentina con el apoyo de la presidenta de la Nación y el gobernador de San Juan. Durante 2012 facturó 6.221 millones de pesos y ganó 2.409 millones de pesos netos. Una utilidad de más de 278 mil pesos por hora.

Según José Leiva, secretario general de la Organización Sindical Mineros Argentinos, de San Juan, “Bufano es un personaje de los tantos personajes oscuros que han pasado por esta bendita "Barrica" y este gobierno que tenemos acá en San Juan. Bufano era el jefe de la seguridad de quienes controlaban la Barrica, estaba a cargo de la empresa Pro Segur, fue la primera empresa que se contrató. Se manejaba de una manera muy cómoda, con total impunidad, paseaba por las calles de San Juan muy tranquilo pero desde hace algunos años cuando se empezó a investigar y a saber lo que realmente había pasado se hizo una investigación y esta persona dejó de andar por los lugares habituales por los que andaba normalmente”, sostuvo Leiva.

La impunidad de Bufano parece haber llegado a su fin. La cuestión es la impunidad de los demás represores reciclados y aquellos que los manejan, los verdaderos titiriteros. Esos intereses para los que no hay mucha diferencia entre dictaduras y democracias.

Fuentes: Investigación periodística del autor de esta crónica; carta de la Barrick del 7 de diciembre de 2010; agencia ACTA, de la CTA; entrevista a Marcelo Haroldo Conti, el martes 21 de mayo de 2013 en el programa “Radiohistorias”, de Radio Universidad de Rosario y diarios regionales.

 

Fuente: http://www.argenpress.info/2013/05/la-balada-del-reciclado.html

 

La balada del reciclado

 

Carlos Del Frade (APE)

Uno se pregunta si no es una tarea inútil la nuestra, eso de escribir fatigosamente, de atornillarse a una silla sin saber si vamos a trascender ese acto individual y llegar a un público. A veces ocurre que las ganas de escribir son como una enfermedad y uno escribe para curarse. He dicho muchas veces que yo no escribo la Historia sino las historias de las gentes, de los hombres concretos. Escribo para rescatar hechos, para rescatarme a mí mismo. Podría decirles más: creo que toda mi obra es una obsesiva lucha contra el tiempo, contra el olvido de los seres y las cosas. Uno siente que envejece, que se va y quiere que algunas cosas, de alguna manera, permanezcan. Es una cuestión, diríamos, metafísica, y determina todo lo que escribo – dijo alguna vez uno de los mejores escritores de lengua española, Haroldo Conti, desaparecido el 5 de mayo de 1976.

Treinta y siete años después, permanecen los relatos de Haroldo y también permanecía la impunidad de uno de sus aparentes secuestradores. El jueves 16 de mayo pasado, Rubén Osvaldo Bufano, un ex agente de Inteligencia del Batallón 601 del Ejército, fue detenido en su domicilio de la calle Santa Rosa, del Barrio Centinela II, en Rivadavia, San Juan, y trasladado a la Capital Federal, donde fue puesto a disposición del juez federal Gonella. Se lo acusa a Bufano, entre otros cargos, de haber participado en una asociación criminal que secuestraba empresarios para pedir rescates a fines de los '70 y comienzos de los '80. De hecho, fue una vez capturado en Suiza al intentar cobrar el rescate por Fernando Combal, y luego extraditado a la Argentina, donde se lo excarceló por "falta de méritos" y finalmente se lo desprocesó, con fallo de la Corte Suprema. En el informe de la Comisión Nacional de Desaparición de Personas, “Nunca Más”, Bufano aparece como uno de los responsables del secuestro de Haroldo Conti asumiendo la personalidad de un compañero de militancia, hecho desmentido por Marcelo Conti, uno de los hijos de Haroldo en diálogo con APE.

En el año 2010, este cronista escribió que Bufano coordinó las tareas de la seguridad privada de la Barrick Gold en el yacimiento Veladero, en la provincia de San Juan, a partir de 2006, confirmaron fuentes sindicales y profesionales de aquella capital cuyana. Hoy, el ahora empresario del rubro intenta obtener una cátedra sobre "inteligencia y seguridad" en la Universidad Católica de San Juan, según confiaron militantes de Derechos Humanos.

El reciclaje de Bufano, también acusado de haber participado en la llamada Masacre de Fátima, en Pilar, provincia de Buenos Aires, se inscribe en la lógica de la policía particular de la multinacional minera que, en estos días, volvió a ser denunciada por "perseguir" y "escuchar los llamados telefónicos" de los ambientalistas de la Unión de Asambleas Ciudadanas.

Ramón Gómez Medero, integrante de la Unión de Asambleas Ambientales de San Juan, sostiene que "la cuestión de la policía privada de la Barrick es un secreto que circula. En realidad, la mano de obra barata y sucia que trabaja para la empresa es la mismísima policía provincial. Pero el trabajo del seguimiento, las escuchas y las amenazas contra nosotros proviene de este tipo de expertos." Agrega que, cuando se hacían las movilizaciones en contra de las mineras a cielo abierto, Barrick tenía su oficina en pleno centro sanjuanino. "Desde allí hemos visto personas muy altas y rubias que no eran de acá y que formaban parte de esa seguridad privada. Los informes que nosotros tenemos nos dicen que se trata de hombres que formaron parte de conflictos bélicos internacionales, más precisamente que estuvieron en la guerra de Irak. Parece una película de ciencia ficción pero no lo es", dice Ramón.

Para el militante, fundador de la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos de la capital cuyana, Eloy Camus, también autor del libro “Historia de víctimas del terrorismo de Estado. San Juan, Argentina”, Bufano llegó a la ciudad de la mano de Jorge Escobar, "el Fujimori de Menem, empresario exitoso que iba a generar un buen gobierno. En ese momento junto a un cabo del Ejército, Obredor, Bufano fundó OVYS y con esta empresa de seguridad empezaron a recibir los beneficios del gobierno de Escobar, que le daba a proteger las empresas del Estado, las privatizadas y de algunos sanatorios, como ADOS, entre otros establecimientos. Bufano está apañado por ese poder menemista que existe todavía en San Juan". Y agregaba que Bufano "camina libremente por las calles de San Juan como si fuera un señorón a pesar de que muchos sabemos de su pasado"

La presencia de Bufano en los planteles de seguridad privada de la Barrick reactualiza la historia de La Forestal, otra transnacional dedicada a la explotación de los recursos naturales, que durante los años veinte del siglo pasado armó a su propia policía, la "gendarmería volante", también llamada "Los Cardenales", con el apoyo del gobierno de Santa Fe.

Barrick Argentina respondió a través de Dante M. Ramos, por entonces director de Asuntos Corporativos, diciendo que “la empresa de seguridad Custo prestó servicios de seguridad en la operación minera Veladero durante los años 2004 y 2005. Durante eses período, ninguna persona llamada Rubén Osvaldo Bufano prestó servicios a Barrick en nombre de dicha compañía. Y, hasta donde es de nuestro conocimiento, la misma no pertenecía a dicha compañía en aquel entonces”. El párrafo es muy interesante porque revela el estrecho conocimiento de parte de la Barrick de la vida laboral y profesional de Bufano. Un saber que solamente puede ser hijo de una relación aceitada.

Hoy la Barrick, suspendida en Chile por su contaminación, sigue funcionando en la Argentina con el apoyo de la presidenta de la Nación y el gobernador de San Juan. Durante 2012 facturó 6.221 millones de pesos y ganó 2.409 millones de pesos netos. Una utilidad de más de 278 mil pesos por hora.

Según José Leiva, secretario general de la Organización Sindical Mineros Argentinos, de San Juan, “Bufano es un personaje de los tantos personajes oscuros que han pasado por esta bendita "Barrica" y este gobierno que tenemos acá en San Juan. Bufano era el jefe de la seguridad de quienes controlaban la Barrica, estaba a cargo de la empresa Pro Segur, fue la primera empresa que se contrató. Se manejaba de una manera muy cómoda, con total impunidad, paseaba por las calles de San Juan muy tranquilo pero desde hace algunos años cuando se empezó a investigar y a saber lo que realmente había pasado se hizo una investigación y esta persona dejó de andar por los lugares habituales por los que andaba normalmente”, sostuvo Leiva.

La impunidad de Bufano parece haber llegado a su fin. La cuestión es la impunidad de los demás represores reciclados y aquellos que los manejan, los verdaderos titiriteros. Esos intereses para los que no hay mucha diferencia entre dictaduras y democracias.

Fuentes: Investigación periodística del autor de esta crónica; carta de la Barrick del 7 de diciembre de 2010; agencia ACTA, de la CTA; entrevista a Marcelo Haroldo Conti, el martes 21 de mayo de 2013 en el programa “Radiohistorias”, de Radio Universidad de Rosario y diarios regionales.

 

Fuente: http://www.argenpress.info/2013/05/la-balada-del-reciclado.html

 

¿Hasta qué grado los individuos son sólo piezas del sistema de explotación capitalista?

 

Pedro Echeverría (especial para ARGENPRESS.info)

1. De cada 100 artículos que escribo sólo en unos cuantos refiero a personas en lo individual, así sean muy corruptas, asesinas o heroicas; o siempre me paso aclarando eso que Plejanov, el político ruso, explicó en su libro: “El papel del individuo en la historia”. No me agrada escribir sobre individuos porque para mi las personas forman parte de un todo, de una estructura de la cual se muestran piezas de mecanismos que los mueven; por tanto no son héroes ni villanos, solamente actúan de acuerdo a su contexto social, a sus circunstancias de vida. Las personas se adaptan al medio social en que viven y son muy poquitas, son las minorías, las que logran rebelarse en serio y por siempre (los anarquistas, los nihilistas). La mayoría se cansa, vuelve a adaptarse, aunque lo haga con ideología diferente.


2. Cuando he hablado de los millonarios, de los explotadores, de los gobernantes, del poder, siempre lo hecho con desprecio; pero no dejo de pensar que también ellos: Slim, Azcárraga, todo los ex presidentes de la República y sus gabinetes, todos esos poderosos hijos de basura, también son parte de la estructura capitalista; también son enajenados, pero en su enajenación de poderosos -enseña Marx- se sienten maravillosamente bien. Hay que combatirlos con todas nuestras fuerzas, pero ellos en lo individual no son los culpables de la explotación y la miseria del sistema capitalista. Cuando ellos mueran dejarán a sus hijos y a sus nietos como los nuevos explotadores, así sucesivamente. La bronca importante es acabar con el sistema que los hace posible. Es incorrecto decir: “muerto el perro se acabó la rabia”; hay que acabar con la enfermedad.

3. Escribo generalmente sobre política, ideología, educación, América Latina, pero cuando lo he hecho sobre personas: Alfaro Siqueiros, Marta Harnecker y Arnoldo Martínez no me faltaron los reclamos: unos por haberlos tratado muy bien sin merecerlo y otros por haber sido crítico a su trabajo, también sin merecerlo. Sin ser nunca apologista o cruel contra ninguno, me ha dado la impresión que la mayoría de los lectores censuran o defienden más a las personas que a los sistemas; quizá para ellas los sistemas o los programas son muy “abstractos” o difíciles de comprender y, en cambio, las personas son concretas, “de carne y hueso”; por ello cuando votan en elecciones no se fijan en los programas, organizaciones, historias, sino en personas, en propaganda, en TV.

4. ¿Puede un individuo poderoso determinar los cambios sociales o es el individuo una parte, sin otra posibilidad, que actúa en sociedad? ¿Son las personas las que hacen destacar a la sociedad o es ésta la que hace que los individuos surjan como procesos sociales? ¿Fueron Napoleón, Beethoven, Hitler o Reagan productos sociales de su tiempo y circunstancias o la sociedad fue producto de ellos? A mi estos asuntos me han sido muy difícil de dilucidar, pero me ha parecido que nuestro papel en la historia no ha sido mejor o peor, más inteligente o más tonto, sino solamente aquel papel que podemos jugar en determinadas circunstancias, de acuerdo con las condiciones concretas. Se puede “hacer posible lo imposible”, como escribe la Harnecker, pero dentro del mismo círculo, sin moverse mucho.

5. El filósofo español Ortega y Gasset explicó: «Yo soy yo y mi circunstancia y si no la salvo a ella no me salvo yo», frase aparecida en Meditaciones del Quijote. Ortega insiste en lo que está en torno al hombre, en todo lo que le rodea, no sólo lo inmediato, sino lo remoto; no sólo lo físico, sino lo histórico, lo espiritual. El hombre es el problema de la vida, y la vida es algo concreto, incomparable, único: «la vida es lo individual»; es decir, yo en el mundo; y ese mundo no es propiamente una cosa o una suma de ellas, sino un escenario, porque la vida es tragedia o drama, algo que el hombre hace y le pasa con las cosas. Vivir es tratar con el mundo, dirigirse a él, actuar en él, ocuparse de él. En otros términos, la realidad circundante «forma la otra mitad de mi persona».

6. El Siqueiros militante y pintor, el que vivió años en la cárcel es el mismo que buscó agredir a Trotski cuando el estalinismo lo pidió. La Harnecker que tuvo un gran éxito con los manuales marxistas fue la que casó con un alto miembro del gobierno cubano que le abrió la puerta como investigadora ligada a otros gobiernos. El bondadoso Arnoldo, quien estuvo más de 20 años dirigiendo el PCM (1959-81) tuvo que negociar para sobrevivir. Son asuntos de poder y para conservarlo tiene que convivir con él. Es otra cosa para quienes nunca han tenido ningún tipo de poder (ni en su casa, ni en la escuela, ni en la academia, ni en la política) porque luchan contra él donde este se encuentre. ¿Cómo hoy puede mantenerse incorruptible un gran partido y altos políticos en medio de un capitalismo corrupto y corruptor?

7. Si los gobiernos de América Latina y el mundo no pueden ser independientes, no pueden gobernar en sus países de acuerdo a las necesidades de sus pueblos, es simplemente porque existe una estructura internacional que los domina. El mismo Obama, presidente yanqui, debe subordinarse al gran poder de la banca federal e internacional que ordena la economía y la política global. ¿Quién ordena en los partidos Republicano y Demócrata, en las Cámaras, para que salgan leyes que busca el presidente? Alguien me diría que la sociedad la hacen los individuos; sí pero no respondiendo a intereses particulares sino generales. Así que en vez de ver individuos es más importante ver sistemas, ideologías, estructuras, para comprender bien las cosas.

 

Fuente: http://www.argenpress.info/2013/05/hasta-que-grado-los-individuos-s...

 

¿Estamos todos locos?

Marcelo Colussi (especial para ARGENPRESS.info)

El campo de la llamada “enfermedad mental” es, sin lugar a dudas, el ámbito más cuestionable y prejuiciado de todo el ámbito de la salud. “Yo no estoy loco” es la respuesta casi automática que aparece ante la “amenaza” de consultar a un profesional de la salud mental. Aterra al sacrosanto supuesto de autosuficiencia y dominio de sí mismo que todos tenemos, la posibilidad de sentir que uno “no es dueño en su propia casa”, como diría Freud.

Pero Sigmund Freud, justamente, fundador de la ciencia psicoanalítica, jamás escribió una definición acabada de normalidad. Cuando fue interrogado sobre ello, escuetamente se limitó a mencionar la “capacidad de amar y trabajar” como sus notas distintivas. Por cierto que “lo normal” es problemático: ¿dónde está la línea divisoria entre normalidad y lo anormal? Eso remite obligadamente a la finita condición humana, donde los límites aparecen siempre como nuestra matriz fundamental. Muerte y sexualidad, para el psicoanálisis, son los eternos recordatorios de ello, más allá de la actual ideología de la felicidad comprada en cápsulas que el mundo moderno nos ofrece machaconamente.

¿Qué es ser normal? La homosexualidad ¿es una enfermedad mental? Hoy no, pero hace algunos años atrás sí; ¿cómo pudo haber cambiado la taxonomía psiquiátrica de esa forma? Los ejemplos pueden repetirse al infinito. ¿Es “normal” el coito anal, o es una “desviación psicológica”?; y el consumismo, ¿cuándo empieza a ser psicopatológico? ¿Qué decir de la hiperactividad de los niños? ¿Es una práctica normal o es una enfermedad mental la tortura? La respuesta a todo ello no hay que buscarla en el especialista “de los nervios” sino en construcciones sociales, en paradigmas ideológico-culturales (de los que, en todo caso, la psiquiatría manicomial es su expresión pretendidamente científica).

Pues bien: la figura del psiquiatra -en mucho menor medida la del psicólogo dada la cultura biomédica que nos envuelve- tiene ese halo aterrorizante, de respetabilidad temida, en cuanto es quien certifica nuestra normalidad… o nuestra locura. ¿Y a quién le gusta estar loco? Eso es la patencia de no ser dueños de nosotros mismos.

A esto hay que agregarle hoy algo aún más cuestionable: dado que el campo de la salud/enfermedad mental es tan problemático, los legos en la materia (la gran mayoría de la población, por cierto) sienten un temor reverencial ante el saber psiquiátrico. Un “médico de locos” puede decidir el futuro de alguien: su diagnóstico es lapidario, segrega, cambia la vida. Recibir la etiqueta de “enfermo mental” tiene un valor de estigma imposible de borrar. Por ello, distinto a lo que sucede con otras especialidades del campo de la salud, la palabra del psiquiatra tiene un peso especial. Un diagnóstico de “enfermedad mental” asusta de un modo especial, se oculta, tiene una carga moral que no conllevan las “las enfermedades del cuerpo”.

En esa lógica, aprovechando el temor que todo este ámbito acarrea, viene a sumarse un nuevo problema: el campo de las enfermedades mentales, justamente por todo lo anterior, significa la posibilidad de un gran negocio para quien se quiere aprovechar de esos temores. Vince Parray, ejecutivo de la empresa InVentiv Communications ligada a grandes fabricantes farmacéuticos, lo dice sin tapujos: “no hay una categoría terapéutica que acepte mejor la calificación que el campo de la ansiedad y la depresión, donde la enfermedad raramente se basa en síntomas mensurables”. Es decir: se trata de aprovechar mercadológicamente estos temores tan arraigados para, a partir de eso, desarrollar estrategias comerciales: convencer a la gente sana que está enferma, o a gente ligeramente enferma de que está muy enferma, ampliar el problema, magnificarlo, contratar “expertos” que hablen del tema para aumentar los temores. La población, por tratarse justamente de temas tan delicados donde está en juego la fantasía de salud y locura, se asusta con estas enfermedades. Y ahí aparece el medicamento a la medida, fabricado justo para atacar ese síndrome.

Favoreciendo estas estrategias de venta -que no otra cosa son- aparece la clasificación psiquiátrica, cada vez más enfocada a “inventar” nuevos cuadros. El conocido DSM (por sus siglas en inglés, que corresponden a Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders -Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales-) de la APA (American Psychiatric Association, Asociación Psiquiátrica Estadounidense), hoy día en su V Edición, publicada el 18 de mayo de 2013, presenta en forma creciente “cuadros psicopatológicos” producto más de la mercadotecnia que de la práctica clínica, “inventados” en los departamentos de mercadeo de grandes firmas farmacéuticas. Lo que se oculta tras ello es la voracidad de los laboratorios por vender psicofármacos.

Según estimaciones de algunos de estos “expertos” que nunca faltan y aparecen hablando pomposamente -¿quién le discute a la autoridad de un psiquiatra?- 500 millones de personas en el mundo padecen enfermedades mentales. La necesidad de medicamentos para atender esto da lugar a lo que decía el citado Vince Parray. Para muestra, lo sucedido en 1999 en Estados Unidos con el así llamado Trastorno de ansiedad social. “¿Te imaginas ser alérgico a la gente?” decía un afiche de propaganda sobre la “nueva enfermedad” descubierta. 13.3% de la población estadounidense pasó a ser portadora de este mal (nuevo nombre pretendidamente científico para ¡la timidez!). Más aún: se llegó a formar una Coalición del Trastorno de ansiedad social para enfrentar el problema. Claro que…tanto la coalición como la campaña promocional de la enfermedad y su “droga-maravilla” (el Patzil) las había creado una agencia de relaciones públicas financiada por el laboratorio Glaxo, fabricante del medicamento en cuestión. De hecho el Patzil pasó a ser el primer fármaco vendido para enfrentar esta enfermedad, desplazando a otros similares. El director de producto del nuevo lanzamiento diría luego que “el sueño de un mercadólogo es encontrar un mercado no identificado o desconocido y desarrollarlo. Eso es lo que pudimos hacer con el trastorno de ansiedad social”.

La reciente actualización del DSM en muy buena medida se maneja con estos criterios: aparecen “nuevos” trastornos con los que se psiquiatriza el malestar, asustando a los portadores y sus allegados y al público en general, dejando abierta la posibilidad de los nuevos fármacos que vienen a resolver el problema en cuestión. Por cierto: nadie controla esto. Al contrario: el halo de cientificidad con que se monta todo el circuito no deja lugar a las dudas.

De esta forma del DSM pasó a ser palabra sagrada en este campo siempre resbaladizo de las “enfermedades mentales”. Ejemplos sobran. El hoy día tan conocido “trastorno bipolar” hace unos años ni siquiera figuraba en las taxonomías psiquiátricas. Cuando apareció, se calculaba que el 1% de la población lo padecía; hoy día, esa cifra subió al 10%. Y el trastorno bipolar pediátrico en unos pocos años creció “¡alarmantemente!” Pero… ¿estamos todos locos…., o estrategias de mercadeo?

Antes de la aparición de los antidepresivos, por ejemplo, en Estados Unidos se consideraba que padecían “depresión” 100 personas por cada millón de habitantes; hoy día, esa cantidad subió a 100 mil por un millón. Es decir: un aumento del 1,000%; por tanto, 10% de su población consume antidepresivos, el doble que en 1996. Repitamos la pregunta: ¿estamos todos locos…., o estrategias de mercadeo?

Un instrumento como el DSM abunda en este tipo de ejemplos, de cuadros psiquiátricos de discutible validez científica, pero de probada eficacia comercial: “trastorno disfórico premenstrual” para las molestias asociadas con la menstruación, “trastorno de compra compulsiva” para la conducta consumista, “trastorno desregulador perturbador del estado de ánimo” para los berrinches infantiles… Incluso la timidez, como se dijo más arriba, puede recibir alguno de estos rimbombantes nombres con aire de enfermedad mental. Realmente ¿estamos todos tan locos…., o se trata de sutiles estrategias de mercadeo? ¿Qué avance real se registra en la práctica clínica con todas estas nuevas y cada vez más revisadas, corregidas y aumentadas listas de patologías con sus correspondientes fármacos asociados? ¿Es la enfermedad mental la que crece, o los bolsillos de los fabricantes de psicofármacos? 100 millones de personas toman diariamente algún psicotrópico en todo el mundo, es decir: 150 mil dólares por minuto consumidos en ese renglón. Pero la felicidad está lejos de alcanzarse, por supuesto. ¿Estamos todos tan locos? ¿Quién dijo que se alcanza la felicidad con comprimidos?

El 1° de abril de 2006 el “Diario médico británico” hizo público el descubrimiento de una nueva enfermedad psiquiátrica, el “trastorno de deficiencia motivacional”. El mismo consistía, sintomatológicamente, en letargo e indisposición para trabajar. Según se daba a conocer, había millones de afectados. Cuando los medios masivos de comunicación difundieron la noticia, la publicación científica se apresuró a aclarar las cosas: era una broma por el día de los inocentes. El hecho, sin quererlo, reveló el mecanismo íntimo de esta mercantilización de la salud: con una técnica adecuada, cualquier cosa puede venderse.

Así, todo el mundo puede estar en riego, por lo que a todo el mundo puede recomendársele un tratamiento preventivo, es decir: el consumo de alguna droga. El drogado preventivo pareciera marcar la tendencia actual. Al lado de las drogas ilegales -supuesto flagelo de nuestro mundo, nueva “plaga bíblica” que puede servir para justificar cualquier cosa, invasiones de países por ejemplo- se desarrolla impetuoso el mercado de las drogas legales. Pero todo esto, las legales y las ilegales, ¿no es en definitiva una forma de fabuloso control social planetario?.

Fuente: http://www.argenpress.info/2013/05/estamos-todos-locos.html

 

La coyuntura argentina a los 10 años del kircherismo

 

Julio C. Gambina (especial para ARGENPRESS.info)

Al cumplir una década de gobiernos kirchneristas, la política económica se ejerce desde la intencionalidad de mantener el nivel de actividad ante la desaceleración económica; la disputa con los empresarios por el control de los precios; la captura de dólares para cancelar deuda y la factura de combustibles; junto a problemas estructurales que definen el modelo productivo y de desarrollo.

 


En ese sentido destaca el incremento de las asignaciones familiares que supone una apuesta al consumo ante lo esquivo que resultan las inversiones privadas. El crecimiento se define entre el consumo, la inversión y el saldo positivo del comercio externo, siendo el consumo una de las pocas variables que aún puede inducir el gobierno.

Claro que puede entenderse como medida pre electoral y ante un acto masivo de festejo por una década de gobiernos kirchneristas, pero la realidad es que una masa importante de sectores de menores ingresos percibirá una cantidad de ingresos necesaria para enfrentar la dura cotidianeidad de la inflación.

La cuestión de fondo es que la economía argentina no crece a buen ritmo y ya no genera empleos, incluso los pierde, con el índice del desempleo en ascenso, tal como mide el INDEC. Por eso se apuesta a políticas activas que favorezcan el consumo popular, agredido por el crecimiento de los precios, que afectan especialmente a los más pobres y de menores ingresos.

Los precios son un problema de la coyuntura, que afectan a los de abajo, y que el gobierno no incluye en su diagnóstico, si nos atenemos a las mediciones del INDEC. Sin embargo, la presidenta enfrentó a los empresarios señalando que son ellos los fijadores de precios y no el gobierno. Lo señaló en simultáneo con el anuncio del fin al acuerdo de precios, que no tuvo resultados positivos evidentes. La continuidad del control remite al acuerdo de precios sobre 500 productos de consumo masivo. Habrá que ver sus resultados.

Pero la novedad fue el anuncio de controles con la militancia de organizaciones sociales y políticas, los que cubrirán una actividad principalmente sobre el comercio. En varias ocasiones hemos sostenido la necesidad del control popular sobre los precios, el que se ejerce principalmente desde los trabajadores en las principales empresas, las que definen los precios. El conflicto social en la Argentina, contra empresarios, e inclusive contra el gobierno, no favorece una política de control popular de precios. No es el mejor clima para una campaña que involucre a los trabajadores. Es un comentario válido incluso para las corrientes sindicales proclives al gobierno, las que disputan contra los empresarios, y a veces contra el gobierno, en las convenciones colectivas.

Cuestiones estructurales en discusión

Pero más allá de la adhesión o no al gobierno existen problemas estructurales que alejan al movimiento obrero del gobierno. En este sentido se destaca que no hay personería jurídica para la CTA, y hace más de dos décadas que la CTA pelea por su legitimidad. Una legitimidad que parece destinada a lograrse en la lucha y organización cotidiana, tal como se pondrá en juego este 29/5 en conmemoración del Cordobazo y por un conjunto de reivindicaciones muy concretas, como el salario, las jubilaciones, las paritarias, pero también la condena al pago de la deuda externa pública y el reclamo por otro modelo productivo contra la sojización y la mega minería.

Queda claro que la evolución de los precios es un problema de la coyuntura, y las medidas de acuerdo o de control militante lo prueban, pero se insiste en reconocer la mentira estadística. Es un problema que requiere solución, en el camino que reclaman los propios trabajadores del INDEC, que demandan la normalización del ente y al mismo tiempo, una política de combate a la inflación controlando muy pocas y grandes empresas que fijan precio en la Argentina.

En ese marco se destaca la media sanción en el Senado de la Ley de exteriorización de dólares, o blanqueo, que más allá de los efectos o consecuencias económicas remite a problemas estructurales del capitalismo contemporáneo, no solo local, el “normal” o “serio”, que le dicen. Es que el capitalismo de época se asocia crecientemente al delito, a la fuga de capitales y la trata de personas, la droga, y múltiples formas de negocio que incluye la corrupción. El dato sustancial es que la batalla por el dólar es una disputa entre las clases dominantes. Es un juego en el que no entran los de abajo. El gobierno necesita los dólares porque no los fabrica y sus fuentes genuinas fallan, sea por la tendencia al achique del superávit comercial, el ingreso de divisas por inversiones que son esquivas, y la ausencia de crédito internacional barato. La urgencia de hacerse de dólares es para cumplir con las exigencias de una deuda externa pública que condiciona fuertemente a la economía local y la agigantada factura de combustibles ante la crisis energética local.

Como vemos, la coyuntura es exigente para el gobierno y evidencia las tensiones que están en juego. Por un lado existe la presión de sectores de las clases dominantes para mejorar sus posiciones ante la situación de crisis y la desaceleración económica. Cada cual atiende su juego. Los empresarios hegemónicos ganaron mucho con la recuperación 2003-2007 y con la suba de precios disputan la renta socialmente generada. Ahora van por más y quieren fugar capitales por la vía de la libre circulación de las divisas. Es una disputa por la tenencia de los dólares.

El problema es el para que se disputan esas divisas. El sector privado hegemónico pretende abaratar la fuga de capitales, su manera de salirse del peso y ahorrar en activos externos. El gobierno, como dijimos, para pagar deuda e importación de energía.

Pero también existe la presión de los de abajo, por salario e ingreso, por condiciones de trabajo y por derechos sociales extendidos, de educación o salud, entre otros.

Lo que está en discusión es el orden económico y dentro del que rige, quien lo administra. Para ser más claros, en el balance de la década kirchnerista hay que colocar el objetivo que se propuso Néstor Kirchner en su discurso de asunción hace 10 años. Allí se pronunciaba por “reconstruir el capitalismo nacional”.

Puede discutirse el carácter nacional, especialmente por la ausencia de una burguesía de carácter nacional, es decir, antiimperialista, pero no debe negarse que el capitalismo local superó los problemas económicos (valorización de los capitales) de la recesión 1998-2002 con años de crecimiento a un promedio del 8% entre 2003 y 2011, salvo el 2009, pero desde el 2010 el curso de la evolución económica se presenta errática y con tensiones sociales que intentan ser contenidas con política social masiva favorecida por recursos fiscales provenientes de la primarización exportadora del país, una cuestión estructural que comparte con toda la región latinoamericana.

Ahora, en esa recuperación los que más ganaron son las transnacionales, no solo vinculado a la soja o la mega minería, sino las terminales automotrices, los bancos, especialmente los transnacionales, a la cabeza del ranking de rentabilidad en los últimos tres años.

El capitalismo local se transnacionaliza crecientemente y no puede ser de otra forma. El capitalismo es un régimen mundial y la agenda deviene de la deseada normalización ante la crisis. Entre otras manifestaciones de la crisis está la energética, y el país expropió parcialmente a YPF para desplazar al capital externo, REPSOL, sin embargo, para asegurar la producción de los no convencionales acude a la CHEVRON, una de las grandes operadoras monopólicas del mercado mundial. En ese camino involucra a la ANCAP, la estatal petrolera de Uruguay y a la YPFB, la petrolera boliviana. Nuestro interrogante es si esas empresas y otras d ela región no podrían pensar en estrategias alternativas para un manejo soberano de la energía, lo que demandaría discutir el para qué del petróleo, el gas y la energía en la región. Es un camino complejo no solo por la CHEVRON, demandada por poblaciones de pueblos originarios del Ecuador por 19.000 millones de dólares, cuestión que camina en la Justicia Argentina, por ahora. Es complejo decimos, porque ya existen cinco municipios en nuestro país que se pronunciaron contra la tecnología de la fractura hidráulica, el fracking, para extraer el “shale oil” o el “shale gas”, o hidrocarburos no convencionales. Nuevos “Famatimas” se anuncian en el horizonte.

¿Quién administra el capitalismo? ¿Se puede pensar más allá del capitalismo?

Esa es una de las discusiones en boga, y cada quién constituye su sujeto.

Unos con actos y militancia, sueldos en el Estado, e incluso mística disputada desde una política de medios y con un relato que pretende apropiarse y recuperar la epopeya de los 70´.

Otros con medios monopólicos y redes sociales que alimentan una subjetividad más propia de los 90’ para revertir la inflexión estructural que habilitó la rebelión del 2001.

Esa es la disputa más visible, los que están de un lado y los que están del otro.

¿Es la única disputa posible? No, existe una masa considerable que avala ciertas actitudes de un lado y/o del otro, pero que transitan sin referencia que pueda aglutinar una posición política alternativa.

Esa referencia también estuvo en disputa en estos años, y por variadas razones esas expectativas se frustraron, quedando vacío ese espacio político.

Uno de los problemas es que algunos sectores que pretendieron, o pretenden mostrarse como alternativa a los dos bloques principales que disputan el escenario político, no definen un rumbo anti capitalista, es más, se presentan como prolijos administradores del capitalismo existente.

No hace falta una tercera opción para administrar el capitalismo realmente existente, ni serio, ni normal, el que se pudo construir. Se necesita otro modelo productivo y de desarrollo, una sociedad que privilegie la satisfacción de las necesidades sociales más extendidas, que apunte a la des-mercantilización de la educación, la salud, la energía; que aliente la soberanía alimentaria, energética y financiera asociada a los otros países de la región, no para subordinar la estrategia productiva al gran capital, sino para promover una integración alternativa, anti sistémica, contra el capitalismo real asociado al delito, a la militarización y el empobrecimiento de las mayorías, en definitiva a un nuevo orden local y mundial.

En una nueva fecha de homenaje a la revolución de mayo, necesitamos reivindicar la revolución, ayer contra la corona española y hoy contra la dominación capitalista, en el país, en la región y en el mundo.

El mejor homenaje a la revolución es continuar luchando por la revolución en nuestro tiempo, un proceso integral, económico, político, ideológico, cultural, civilizatorio. Es un camino con mucha historia y muchas derrotas, pero con expectativas por el laboratorio de cambios en la región en este comienzo del Siglo XXI. No son vanas esperanzas, son expectativas para desarrollar subjetividad por otro mundo posible, anticapitalista y por el socialismo.

 

Fuente: http://www.argenpress.info/2013/05/la-coyuntura-argentina-los-10-an...

 

La fábula de los ciegos

Hermann Hesse

Durante los primeros años del hospital de ciegos, como se sabe, todos los internos detentaban los mismos derechos y sus pequeñas cuestiones se resolvían por mayoría simple, sacándolas a votación. Con el sentido del tacto sabían distinguir las monedas de cobre y las de plata, y nunca se dio el caso de que ninguno de ellos confundiese el vino de Mosela con el de Borgoña. Tenían el olfato mucho más sensible que el de sus vecinos videntes. Acerca de los cuatro sentidos consiguieron establecer brillantes razonamientos, es decir que sabían de ellos cuanto hay que saber, y de esta manera vivían tranquilos y felices en la medida en que tal cosa sea posible para unos ciegos.

Por desgracia sucedió entonces que uno de sus maestros manifestó la pretensión de saber algo concreto acerca del sentido de la vista. Pronunció discursos, agitó cuanto pudo, ganó seguidores y por último consiguió hacerse nombrar principal del gremio de los ciegos. Sentaba cátedra sobre el mundo de los colores, y desde entonces todo empezó a salir mal.


Este primer dictador de los ciegos empezó por crear un círculo restringido de consejeros, mediante lo cual se adueñó de todas las limosnas. A partir de entonces nadie pudo oponérsele, y sentenció que la indumentaria de todos los ciegos era blanca. Ellos lo creyeron y hablaban mucho de sus hermosas ropas blancas, aunque ninguno de ellos las llevaba de tal color. De modo que el mundo se burlaba de ellos, por lo que se quejaron al dictador. Éste los recibió de muy mal talante, los trató de innovadores, de libertinos y de rebeldes que adoptaban las necias opiniones de las gentes que tenían vista. Eran rebeldes porque, caso inaudito, se atrevían a dudar de la infalibilidad de su jefe. Esta cuestión suscitó la aparición de dos partidos.

Para sosegar los ánimos, el sumo príncipe de los ciegos lanzó un nuevo edicto, que declaraba que la vestimenta de los ciegos era roja. Pero esto tampoco resultó cierto; ningún ciego llevaba prendas de color rojo. Las mofas arreciaron y la comunidad de los ciegos estaba cada vez más quejosa. El jefe montó en cólera, y los demás también. La batalla duró largo tiempo y no hubo paz hasta que los ciegos tomaron la decisión de suspender provisionalmente todo juicio acerca de los colores.

Un sordo que leyó este cuento admitió que el error de los ciegos había consistido en atreverse a opinar sobre colores. Por su parte, sin embargo, siguió firmemente convencido de que los sordos eran las únicas personas autorizadas a opinar en materia de música.

http://cultural.argenpress.info/2013/04/la-fabula-de-los-ciegos.html

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