HERMES

Federación Internacional de Comunicadores Populares

Darío Botero Pérez
CONTENIDO


0/8    Epígrafes mundiales    1
1/8    Las clases emergentes en Colombia    5
2/8    Escenarios de conflicto    12
3/8    Capos en el poder    14
4/8    Alternativa democrática    17
5/8    Realidad antidemocrática mundial    18
6/8    Paladines de libertad contra potentados    27
7/8    Pulso de fuerzas definitivo    29
8/8    ANEXO    33

0/8    Epígrafes mundiales
“Neocolonioliberalismo” puede ser el nombre para la colonización del primer mundo por el imperio de los financistas que subordinan lo real a lo convencional. 

Los enemigos comunes, negándoles liquidez a los agentes económicos, pueden causar la ruina de los países en forma totalmente arbitraria, basados en prejuicios y supersticiones que fácilmente podemos superar cuando el dinero en circulación no vale nada.

Su carencia de valor lo demuestra Ben Bernanke emitiendo dólares a borbotones, con los cuales sus acreedores chinos se están apoderando de la riqueza real de los países, globalmente, en vez de admitir la estafa o de caer en las agresiones que el sionismo estimula por todas partes.  Al menos así han procedido hasta ahora, cuando algunos potentados japoneses resolvieron afectar la integridad territorial vendiendo entre particulares unas islas cuya soberanía está en tela de juicio.  Es diciente su desprecio a las autoridades establecidas, pues obedece claramente a los postulados neoliberales de Ayn Rand.

En cuestiones monetarias, chinos, japoneses y demás acreedores de USA emulan al decadente imperio, que prolonga su agonía inundando los mercados con divisas sin valor, emitidas por éste y sacadas de sus reservas espurias por aquellos, pero que seducen a los miserables vendepatrias de todas las ideologías, de modo que, a cambio de papeles basura, los gobernantes miserables ceden a la voracidad de las corporaciones dedicadas a destruir la biosfera riquezas verdaderas e irrecuperables -que sustentan la Vida y a ningún individuo pertenecen, pues son patrimonio de todos los seres, del que nadie tiene derecho a disponer a su arbitrio, mucho menos para destruirlo convirtiéndolo aceleradamente en basura para que el ciclo productivo del consumismo enfermizo pueda repetirse.

En consecuencia y a pesar de su artificial monopolio de la liquidez, vencer el falaz imperio de los banqueros es bastante sencillo.  Basta reconocer el papel eminentemente convencional que ha adquirido el dinero, cuya función principal es aportar suficiente liquidez para que la economía real fluya, en vez de convertirlo en un elemento de discriminación y humillación usado por los potentados para aparentar superioridades de las que evidentemente carecen aunque Ayn Rand se las otorga.

Esta notable señora fue una atea sionista arribista y recién llegada (arrivè), sin talento ni creatividad pero admiradora de las peores lacras, las más abusivas, mediocres y despiadadas; las que han dominado en la Historia y se oponen a que superemos esa era tan aterradora.  Prefieren la destrucción de los sicópatas arrogantes en vez de la civilización auténtica fundada en la razón y la solidaridad.

Si los pueblos recuperan su soberanía, es fácil superar la detestable Historia, evitando sus discriminaciones abusivas, en particular las que surgen de la capacidad de compra o de los ingresos disponibles por los consumidores, quienes -extremando las farsas sociales dominantes en el denigrante período que estamos en condiciones de superar si nos lo proponemos- no son valorados por lo que son sino por lo que tienen.

En las sociedades mercantiles que funcionan, fundamentalmente, a través del dinero, para mejorar las condiciones de vida de todos es obvio que, con una liquidez calculada y racionalmente distribuida, los pueblos pueden emitir y asignarles a los agentes económicos un dinero funcional calculado según la riqueza social disponible. 

Con tal medida se puede mantener activa y vigorosa la demanda agregada, que tan determinante es para lo que los depredadores llaman crecimiento cuando, bajo el Neoliberalismo, éste no es más que la destrucción deliberada de recursos escasos e irrecuperables cuyo uso racional es indispensable en la nueva Sociedad Democrática Global interesada en fomentar la Vida y el bienestar de todos.

El mecanismo idóneo y disponible para remplazar el dinero corriente lo conforman los métodos electrónicos que facilitan su asignación equitativa a los diversos agentes económicos mientras evitan las falsificaciones, atracos, estafas, inflaciones y especulaciones del papel moneda y demás papeles basura, inventados por los financistas ladrones para convertir la economía en un casino, despojando a las mayorías del derecho a disfrutar la porción de riqueza social que justamente les correspondería. 

Con una medida tan sencilla superaremos las injusticias sociales al dotar a todos los ciudadanos de ingresos y capacidad de consumo, que es lo que requiere la economía mercantil para funcionar eficientemente, pues los banqueros sobran.  Han devenido en parásitos absolutos manipuladores de los gobernantes canallas, de modo que ya no soportamos sus abusos con sus falaces “productos financieros” ni su prepotencia y su impunidad; llegó la hora de desempoderarlos y castigarlos, en vez de seguir expropiando a sus víctimas cobrándoles lo que se han robado los bandidos de cuello blanco. 

Basta que lo decidamos para que la sociedad cambie radicalmente, despojando del poder a los potentados que se lo han arrebatado a los pueblos abusando del monopolio de la fuerza y, sobre todo, del monopolio  del dinero adquirido históricamente por los sionistas.  Sin duda, éstos son los banqueros estrella a través de la Historia. Su intervención ha causado y financiado demasiadas guerras, y ya no las toleramos más, ni, mucho menos, a quienes las promueven, sobre todo ahora cuando la capacidad de destrucción es inconmensurable y los sionistas están desesperados por precipitar el Juicio Final.

Su alto sitial, que les permitió eludir el odio causado por sus abusos (recuérdese El Mercader de Venecia de William Shakespeare), lo lograron porque manejaban dinero con valor propio o intrínseco, como la sal, las conchas de tortugas, algunas semillas, el oro, la plata y similares bienes o verdaderos “productos” con características financieras objetivas que los hacían aptos para el intercambio. 

Abusando de su creciente prepotencia, desde 1913 los sionistas banqueros en USA crearon la Reserva Federal (conocida como FED).  Se la encomendaron a particulares respaldados por el gobierno, pero más poderosos que cualquier funcionario de origen “democrático” o representativo, pues luego de nombrados se vuelven prácticamente inmunes e inamovibles.  Además, su gestión es independiente y, naturalmente, guiada por el mayor beneficio para los grandes potentados.

Una vez monopolizada la delicada función de emitir dinero, tan vital en las sociedades mercantiles, remplazaron las monedas valiosas poseídas por los bancos comerciales por papel moneda emitido por la FED, inicialmente equivalente a oro a una tasa fija garantizada por la FED con sus reservas en dinero de verdad. 

Sin embargo, desde 1973 -gracias a las desmesuras del lacayo Richard Nixon, asesino de Salvador Allende y estafador de los petroleros árabes- carece de respaldo real la divisa moderna por excelencia, el dólar. 

Se trató de un engaño monumental, pues -tras su monopolio por el sionismo que maneja la FED en USA desde los inicios del s. XX-, al terminar la segunda guerra mundial el dólar fue adoptada mundialmente con los tratados de Bretón Woods, que, entre varias cosas, crearon el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial (BM), inicialmente conocido como BIRF o Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento.

Para la aparentemente fuerte divisa usana, que tan fácil y oportunistamente impusieron y les permitió crecer desmesuradamente, aunque a debe, establecieron una equivalencia de 37 dólares por una onza de oro, cuando las economías europeas estaban arruinadas por la guerra y se prestaban al engaño para financiar su reconstrucción. No tuvieron alternativa.  Les tocó aguantarse la farsa por 25 años, hasta que el Imperio no pudo sostenerla más cuando los banqueros dueños de la FED resolvieron que el dinero verdadero sólo lo pueden poseer ellos.

Tales abusos les han permitido a los sionistas convertirse en los más influyentes potentados, manejando ilusiones monetarias que no toleramos más porque condenan a las mayorías a la miseria. 

Ya sabemos que tales falacias económicas pueden ser desechadas en beneficio de las mayorías despojadas y condenadas pero capaces de superar la Historia y sus aterradoras formaciones sociales inicuas, desiguales, injustas, piramidales, en las cuales los mediocres, los estafadores, los mentirosos, los asesinos, los corruptos y desalmados son quienes disfrutan de privilegios, siempre y en todas partes.  Esto lo saben muy bien los que conocen ese aterrador período, aunque algunos creen que es insuperable, de modo que aprovechan la ingenuidad de quienes creen ser capaces de superarlo para estafarlos, según lo ordena el axioma de que “los vivos viven de los bobos”.

Por fortuna, contra las aspiraciones de los potentados juicio finalistas, estamos en condiciones de remplazar esas sociedades inicuas e intolerables por la Sociedad Democrática Global, necesariamente plana o igualitaria y respetuosa de la Vida y del planeta, que, adoptando valores universales de común aceptación, se adapte a cada pueblo pero repudiando las jerarquías y la autocracia de quienes se sienten superiores a los demás y capaces de gobernarlos.  Es algo indispensable para superar el Nuevo Orden Mundial despótico que nos quieren imponer y que tan adelantado llevan.

Desde luego, una medida tan general, sencilla y eficaz, como lo es la adopción de una moneda electrónica de carácter nacional, emitida de acuerdo a las características de la economía de cada pueblo, jamás la tomarán los lacayos que dirigen los países en beneficio de los potentados y oprimiendo a los habitantes. 

Pero está al alcance de cualquier pueblo que recupere su soberanía y defienda su dignidad humana, su seguridad alimentaria y su autonomía económica.  Al efecto, no es necesario negarse a los intercambios realmente favorables por defender una autarquía ideal que, de todos modos, es una aspiración válida capaz de garantizar la supervivencia independiente de los pueblos, aún si se ven aislados de los demás. 

Lo esencial es despojar del poder a quienes se lo han arrebatado a sus congéneres, en vez de seguir creyendo sus mentiras y sacrificándonos por mitos perversos difundidos por seres arrogantes pero notablemente despreciables, ambiciosos e ineptos. 

De hecho, ese es el desafío definitivo que enfrenta la revolución mundial en marcha y que la comunidad internacional está desarrollando para enfrentar el Nuevo Orden Mundial de los déspotas ocultos en su gobierno mundial en la sombra. 

Si los despojamos del poder financiero, los venceremos y evitaremos la destrucción acelerada de la biosfera tanto como la hambruna para las mayorías y las guerras que obsesionan a los apocalípticos herederos de Abraham.

1/8    Las clases emergentes en Colombia
El objetivo de construir una nueva sociedad en Colombia (tanto como en la patria latinoamericana y en el mundo entero que se derrumba), justa y democrática, merece el respaldo de todos los ciudadanos ajenos a los vendepatrias politiqueros, corruptos y clientelistas que, desde que derrotaron a los chapetones  y acogieron los principios bolivarianos, han ejercido la “dictadura activa” de los criollos sobre la población indefensa, sumida en la ignorancia y el fanatismo. 

En particular, a pesar de los compromisos de Simón Bolívar con Alejandro Petion, el abuso contra indios y negros ha sido proverbial. Por desgracia, responde a los criterios expresados por “El Libertador” en su carta al Congreso Constitucional de Angostura (Ver artículo anexo de Javier del Valle Monagas Maita: “El dolor traspasa el alma cuando de Haití y los indígenas se trata”). 

Apenas en los últimos años ambos grupos étnicos han logrado en Colombia algún reconocimiento a sus derechos siempre conculcados. Lo lograron con la Constitución de 1991, tan denostada, reformada, despedazada, odiada y atacada por las derechas que le habían arrebatado la soberanía al pueblo con el esperpento impuesto por Rafael Núñez en 1886.  Éste lo usaron para derogar otra constitución admirable, la de Rionegro, acordada en 1863, que tanto progreso aportó a las clases populares y a los librecambistas opuestos a los terratenientes reaccionarios.

Simultáneamente, en estos últimos tiempos, la jauría traidora a los intereses nacionales y a los derechos del pueblo, que son entregados a las multinacionales cataclísmicas, se ha ido ampliando con toda clase de oportunistas extremistas. 

A quienes han surgido recientemente como alternativa reaccionaria a la tradicional criollada dominante, opresiva y elitista, podemos clasificarlos, según su función, en dos categorías complementarias:

1.    Paramilitares, o asesinos despiadados que conforman la “Mano Negra” al servicio del régimen: Autodefensas, Convivires, militares corruptos, sicarios, y, sobre todo, los boyantes narcotraficantes de derecha que adquirieron franquicia como paramilitares para disfrutar las ventajas de la desmovilización bajo las gabelas ofrecidas por la república mafiosa y neoliberal, una auténtica oclocracia hoy en evidente decadencia.

La existencia del aterrador engendro político institucional -bendecido por los vendepatria que siempre han asolado la patria y negociado con sus tesoros, incluidos los más sagrados- se anunció, como mínimo, desde el gobierno de Andrés Pastrana Arango (el delfín hijo de Misael) mediante el Proyecto de Refundar la Patria.

Esta iniciativa retrógrada la representó el impune Ordozgoitia, quien dirigió el Instituto de Concesiones (INCO) durante el mandato del “hijo de papi”, tan tácticamente “desacreditado” con las conversaciones de paz adelantadas en el Caguán cuando lo cierto es que les permitieron a las fuerzas armadas oficiales fortalecerse con el Plan Colombia, hasta el punto de recuperar la ofensiva que las FARC les habían disputado.

Tal estrategia invasiva extendió  los aportes financieros del Imperio para combatir la subversión, interviniendo clara y abusivamente en asuntos internos que debemos resolver los colombianos, y que son de un carácter muy distinto al del falaz e interesado combate a los alucinógenos con cuya presunta guerra los capos de la DEA, a nombre del gobierno títere de USA pero acatando las órdenes de los amos de la CoG, están envileciendo a todos los países y a los seres humanos decentes que sienten inclinación por tales sustancias


Pero los orígenes del proyecto reaccionario de refundación se rastrean desde la creación del MAS (Muerte a Secuestradores) por los capos reunidos alrededor del naciente cartel de Medellín en los inicios de los 80.

Tal aventura político mafiosa se debió al secuestro, por los pantalleros guerrilleros del M-19, de Marta Nieves Ochoa, la hija universitaria del capo di capi, don Fabio Ochoa Restrepo, el famoso criador del caballo de paso fino colombiano. 

Desde luego, a raíz de tal decisión de los capos se vieron notablemente fortalecidas las iniciativas políticas de mafiosos como Carlos Ledher y Pablo Escobar, conocidos narcotraficantes al servicio del cartel de Medellín dirigido por el intocable don Fabio. 

Además, aprovechando que Julio César Turbay Ayala les nombró a su pupilo con talla de presidente en un cargo estratégico para los intereses de los narcotraficantes, éstos fueron favorecidos por el jefe de la Aeronáutica Civil que les aprobó licencias para construir pistas de aterrizaje en zonas alejadas, tanto como matrículas para toda clase de aeronaves, con lo cual les otorgó significativas ventajas frente a otros carteles, como el de Cali dirigido por los Rodríguez Orejuela.

El generoso y discriminador funcionario es el ahora mundialmente conocido hijo del rejoneador, comerciante, mayordomo y testaferro de toda la vida de don Fabio, el malogrado por las FARC, don Alberto Uribe Sierra.  Me refiero al cada vez más vitando, desenmascarado, desacreditado y desesperado gurú paisa: Álvaro Uribe Vélez, un megalómano sin redención y todavía impunem, aunque por poco tiempo, según se columbra.

Algunos de dichos bandidos autores de crímenes atroces, confesos varios de ellos, ahora están presos en USA debido a la traición de la dictadura que -ante el fracaso de la ley de impunidad original, redactada por los mismos capos y sus amanuenses- pretendió cobrar distancia de sus socios después de haber sido elegida con los votos cautivos que los capos controlan y tan generosamente le endosaron.

Astutamente, la camarilla furibista y sus socios habían alcanzado y pactado la desmovilización de las “autodefensas”, como se conocen genéricamente los asesinos narcotraficantes al servicio de las derechas y los imperios. 

Lo consiguieron acudiendo a las promesas y compromisos de los parapolíticos prevalidos de la ternura del actualmente prófugo perseguido por INTERPOL, el Alto Comisionado de Paz, el apacible Luis Carlos Restrepo, quien les ofreció la restitución de sus derechos políticos con su consecuente y legal posibilidad de ser elegidos a los cargos públicos, algo que repudian en tratándose de los auténticos subversivos que se han declarado en rebelión y que Juan Manuel Santos pretende reintegrar a la sociedad garantizándoles sus eventuales derechos políticos.

Pero en la medida en que la sociedad fue manifestando su rechazo a tanta desventura, la Corte Constitucional se vio obligada a impedir la legalización de la impunidad poniéndole dientecillos a la relajada ley de Justicia y Paz.

En consecuencia,  la cúpula furibista se vio obligada a traicionar y extraditar a sus padrinos electorales, para evitar sus confesiones y porque matarlos sería una tarea demasiado extensa y llena de riesgos para los mismos exterminadores eventuales, quienes también son mortales.

Presumieron que la vulnerabilidad en que quedaban las familias de los extraditados traicionados los induciría a callar, pero parece que no todos están dispuestos a asumir con exclusividad los castigos merecidos por ellos y sus padrinos parapolíticos.

En tales circunstancias -considerando la peligrosidad de los extraditados y su amplio conocimiento de los crímenes de la clase política colombiana y hasta latinoamericana, tanto como su capacidad para vengarse en vez de aceptar ser chivos expiatorios resignados y supersticiosos-,  la conspiración furibista no podrá impedir que la sigan desenmascarando en la medida en que Santos logre recuperar el poder para las oligarquías tradicionales,  purificando la administración pública y poniendo a la justicia a que castigue a los emergentes de la parapolítica, impidiendo que tomen represalias contra los familiares de los capos extraditados. Es lo que exige, para delatar al gurú vitando, el vecino de Uribe Vélez en el departamento de Córdoba, al lado de El Ubérrimo, el inocentón Salvatore Mancuso, tanto como otros capos que saben que si hablan sus parientes pagarán sus denuncias. 

De ahí que no podemos caer en la trampa de las “fábricas de falsos testigos” para desconocer la verdad de las confesiones que hacen y harán los jefes extraditados y otros capos paramilitares (o disfrazados de tales) traicionados pero llenos de pruebas contra sus felones socios parapolíticos, y que confesarán en la medida en que sepan que no serán víctimas de represalias.

En cuanto al afamado prófugo y presuntamente carismático personaje que lideró las desmovilizaciones de capos, cuando no las fingió recolectando desempleados y vagos que disfrazó de guerrilleros; alcanzó las tramposas y falaces proezas demagógicas, tan onerosas para el erario, acudiendo a las promesas de la primigenia u original “ley de justicia y paz”. 

Este engendro tuvo la virtud de multiplicar por 4 el número de autodefensas al servicio del régimen, elevando significativamente el costo de su desmovilización pagada con los dineros públicos.  No obstante, aunque con algunas notables excepciones, como las de los grandes jefes extraditados a USA, los verdaderos combatientes mantuvieron su clandestinidad y ahora fungen como Bandas Criminales (Bacrim). 

La cuestionada ley fue cocinada por los capos reunidos en Santa Fe de Ralito para reclamar la impunidad que les merecía su sacrificio por la patria, a su juicio y al de sus patrocinadores. Reclamaban la recompensa por la defensa de esa inicua noción de patria esgrimida por Mancuso y Báez en pleno Congreso, que condena a las mayorías de compatriotas a la miseria y el territorio nacional a su destrucción por las multinacionales depredadoras.

2. Los parapolíticos constituyen la intelectualidad que guía, inspira y protege a los asesinos directos y a sus degenerados jefes, los famosos “cacaos” que ofician de sumos padres de la nueva patria mafioso-neoliberal. 

Aunque especializados en funciones, todos son hábiles criminales dedicados a vender la patria y despojar a los nacionales. Una de sus principales fuentes de ingresos la constituye el tráfico de drogas alucinógenas, abusivamente prohibidas para aprovechar la rentabilidad que tal prohibición les garantiza a los bandidos y tanto contribuye a degenerar los países y a destruir las vidas de los adictos y de los micro narcotraficantes que les suministran sus dosis y se matan mutuamente disputándose los mercados.

Con tales ruindades impuestas por las recetas neoliberales, hacen fracasar económica y socialmente a los países, buscando convertirlos en parias. Para lograrlo trasforman a los habitantes en delincuentes, y destruyen la Naturaleza de diversas maneras, generalmente bastante antieconómicas, pues se guían por las estupideces de Ayn Rand que han inspirado la doctrina del Neoliberalismo.

En lo referente a la criminal decisión sobre la represión a la lúdica y el placer dionisiaco, la destrucción innecesaria, hipócrita, moralista y criminal de las selvas y los bosques la consiguen estableciendo cultivos de plantas alucinógenas en zonas protegidas y alejadas de los centros urbanos, presuntamente para evitar que se los destruyan los agentes dedicados a sostener la guerra contra las drogas. 

Pero su fumigación hace parte de la comedia que fortalece el artificial negocio mientras cumple el papel apocalíptico de destrucción de la biosfera y envenenamiento de las aguas.  Este es el verdadero objetivo que se esconde tras la ruin codicia.  Es el verdadero propósito del sionismo juicio finalista, notablemente asesino y despiadado, pero que conformaría  dizque el “pueblo elegido”, según sostienen los enemigos comunes sin rubor ni sindéresis ni compasión, con total, delirante y pueril desmesura absolutamente inaceptable por los demás. 

Para los sicópatas inhumanos, homicidas y ecocidas, todo se encubre con la “sagrada” ambición, que no tiene barreras, de modo que los grandes depredadores acuden a ella para esclavizar a los pueblos y destruir la biosfera, y hallan en los politiqueros a miserables siervos incondicionales que les facilitan sus saqueos y depredaciones, deslumbrados por las comisiones que recibirán de parte de los enemigos comunes.

En su labor depredadora y ruinosa, los narcotraficantes de derecha  han sido orientados, estimulados y protegidos por los parapolíticos que siguen incidiendo ampliamente en las instituciones, en cada vez más países subyugados por el Neoliberalismo. 

Por fortuna, en Colombia disfrutamos la traición de Santos a la aterradora dictadura furibista que el clon de Uribe, conocido como “Uribito” o Andrés Felipe Arias, financiador de terratenientes con tradición politiquera fundada en votos cautivos, estuvo a punto de perpetuar.  Y lo habría logrado de no contar la patria con la astucia de Juan Manuel. 

En consecuencia, aunque los delitos del actual flamante presidente de los colombianos no han pasado desapercibidos, se diluyen y hasta olvidan los castigos merecidos por el astuto converso mientras evite que los emergentes sigan influyendo en la administración, tergiversando la verdad y evitando ser procesados.

Para despejar cualquier duda, contrastando la paja en el ojo ajeno con la viga en el propio de que hablaba Jesús, conviene tener en cuenta que, además del primo Mario Uribe Escobar, hay procesados 50 congresistas, incluidos todos los presidentes de Senado y Cámara, sin distinción de género, e incontables funcionarios y parientes de los válidos del régimen, como el delincuente de vieja data, hoy ostentando el título de general, el extraditado Mauricio Santoyo y demás bandidos de uniforme que han protegido a Uribe Vélez desde que fue gobernador y legalizó a las Convivir con la anuencia del capo aristocrático, Ernesto Samper Pizano, quien, aunque fue tan denostado a raíz del llamado proceso 8.000, hoy posa de potencia moral al compararlo con Uribe Vélez.

Bastantes, aunque muchos siguen escondidos y disfrutando de bajo perfil,  están implicados en delitos graves por la justicia penal “absolutoria” impuesta por la dictadura para garantizar la impunidad de sus miembros delincuentes.  En su cinismo sin límites, el Congreso corrupto trató de complementarla, buscando garantizarse impunidad plena, con la fracasada Reforma a la Justicia que Juan Manuel tuvo que derrotar y enterrar para impedir el exabrupto, una vez entendió que la población no estaba dispuesta a tragárselo…

En medio del santanderismo supersticioso que pretende otorgarle a la ley más valor que a la Vida, Santos -descendiente de una familia siempre inclinada a apoyar a los poderosos que hayan accedido al gobierno o que hayan acumulado grandes fortunas a costa de la miseria de las mayorías- se vio obligado a violar la Constitución Nacional decretando la derogación de una ley abusiva y absolutamente inconstitucional que las camarillas corrompidas habían aprobado en su propio beneficio, lo cual inspiró movimientos cívicos dirigidos a extinguir el mandato de tales bandidos impostores y desvergonzados.


2/8    Escenarios de conflicto
En Colombia, las clases emergentes alcanzaron su cúspide política al imponer como presidente al dictador vitando Álvaro Uribe Vélez, ahora cada vez más desenmascarado y rechazado por la gente decente a la que logró engañar mientras él y sus huestes de criminales cometían sus innumerables y cotidianas fechorías, haciéndoles creer que iban a derrotar, en un año o menos, a las odiadas guerrillas que asesinaron al padre narcotraficante, chalán y parrandero del desapacible dictador megalómano, y que tanto han afectado a las clases medias y pacatas en el disfrute de sus bienes, honras y vidas.

A fin de adobar sus promesas falaces, no dudó en ordenar los “falsos positivos” que su entonces ministro de defensa, Juan Manuel Santos Calderón, hizo cumplir drástica y abundantemente para poder ganarse la confianza del iluminado y anacrónico caudillo con complejos de patriarca imprescindible. 

Sin duda, es una jugada que toca agradecer, así Santos siga siendo un lacayo incondicional del Neoliberalismo que está arrasando con la biosfera por todo el Mundo, a tono con los planes de Juicio Final del sionismo y de los anhelos apocalípticos de cristianos y musulmanes extremistas que, muchos de ellos inocentemente, le hacen el juego a tal maldición para impedir que los pueblos recuperen su soberanía y dignidad. 

Así lo vemos con los movimientos de la Primavera Árabe, cuyo origen claramente democrático lo quieren desvirtuar los fundamentalistas musulmanes.  Le hacen el juego al sionismo fanatizando a las masas dogmáticas y sacándolas a las plazas públicas, mientras buscan acallar las demandas democráticas de los jóvenes, las mujeres y demás demócratas que desde diciembre de 2010 reivindican la revolución mundial con sus iniciativas libertarias. 

También quieren que fracase la insólita expresión de esa ejemplar expresión de democracia directa -que ha inspirado a los seres libres y evolucionados del Mundo entero capaces de forjar la Sociedad Democrática Global-, los agentes de la CIA,  tanto como agencias supranacionales del tipo de la Organización de Naciones Unidas (ONU), la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), el Banco Central Europeo (BCE), o la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), todas ellas controladas por el Club Bilderberg.  Desde luego, el FMI y el BM también comparten y estimulan el criminal propósito, igual que los lacayos que gobiernan los países según las recetas del Neoliberalismo, de modo que están destruyendo la biosfera y arruinando los pueblos.

En general, los potentados están interesados en desatar la guerra mundial que complemente su destrucción deliberada y acelerada de la biosfera.  En consecuencia, no dudan en acudir a cualquier canallada, como las ofensas calculadas y perversas a la fe musulmana que están sirviendo para radicalizar a los pueblos islámicos, aislándolos de los elementos más evolucionados y lúcidos protagonistas de la famosa y ejemplar Primavera Árabe. 

Así buscan evitar que profundicen su revolución democrática y se enreden en la guerra sucia, frustrando la revolución mundial en marcha en que viene comprometidas crecientemente las multitudes lúcidas por todo el Mundo, ajenas a fanatismos y defensoras de la diversidad tanto como de la dignidad y el derecho de todos a sobrevivir, en las mejores condiciones posibles pero sin privilegios infundados para nadie que no sea minusválido y los merezca y necesite.

Los enemigos comunes están aprovechando “la inocencia de los musulmanes” para frenar los nítidos, abundantes y crecientes avances de carácter multitudinario conquistados por los movimientos populares conocidos como “Primavera Árabe”. Éstos se han caracterizado por conscientes, originales, soberanos y verdaderamente democráticos, lo cual tiene aterrados y desconcertados a los políticos profesionales, junto a sus amos potentados, por todo el Mundo.

Acudiendo a los pobladores más atrasados políticamente -que son aquellos que siguen presos de los prejuicios religiosos y se niegan a reflexionar por sus propios medios y usando sus propios cerebros-, los potentados pretenden desvirtuar los progresistas movimientos de las multitudes soberanas e independientes de grupúsculos de politiqueros profesionales, ya sean militares, laicos o religiosos, que democráticamente reclaman libertad, justicia, abundancia, racionalidad, respeto e igualdad. 

Los enemigos comunes intentan remplazar las expresiones multitudinariamente lúcidas con las respuestas masivas e irracionales de fanáticos manipulados, para enfrentarlos a los no musulmanes en busca de la guerra mundial que tan apurados están por desatar los sionistas y demás potentados con el fin de conservar sus privilegios y frustrar los deseos y el futuro de las mayorías, que puede ser tan brillante y está al alcance de todos, a nivel mundial o global tanto como al nivel local, como nunca antes. 

Según los planes del sionismo, recogidos en las Guide Stones de Georgia y en tantos libelos horripilantes escritos por masones y sionistas, el 95% de esas mayorías están condenadas al exterminio.  Pero, si los enfrentan, impedirán que los enemigos comunes se salgan con las suyas. 

Las mayorías pueden evitar la extinción que les han decretado, creando las condiciones para ingresar a una era superior de civilización y convivencia que supere la Historia con sus sociedades desiguales, piramidales, autocráticas.  Éstas se guían por el “síndrome de Medusa” que consiste en cobrarle el crimen a la victima, jamás al inmune y abusivo victimario.

Dada la oportunidad tan insólita que se les presenta a los oprimidos para superar las sociedades que viven de la opresión, los potentados están aterrados y desesperados por impedir, mediante la imposición de regímenes confesionales absolutamente retrógrados, que las gentes sencillas pero conscientes progresen guiadas por el conocimiento científico ajeno a fanatismos y represiones, ejerciendo la verdadera democracia y reivindicando la Vida y los derechos de todos los seres humanos, sin discriminaciones, actuando como multitudes lúcidas, independientes e informadas en vez de cómo masas supersticiosas subyugadas por vividores que las engañan, las estafan y las suplantan.


3/8    Capos en el poder
En cuanto a Álvaro Uribe Vélez, es evidente que no pudo cumplir su promesa de derrotar a las guerrillas, a pesar de contar con los recursos del Plan Colombia impuesto por USA tanto como con los exóticos impuestos de los ricos y la complicidad de la prensa de la oligarquía, para escalar la guerra, el malestar de los pueblos y el acoso a los subversivos.

En su ambiciosa empresa fue guiado por un pariente suyo, el abundante pero opaco y desatinado erudito José Obdulio Gaviria Vélez, un columnista tramposo, ya caído en desgracia con el diario El Tiempo por su vil catadura que lo inclina a deformar siempre la Verdad, lo que lo llevó a inventar versiones de falsos secuestros para sabotear las conversaciones del gobierno con las FARC.  Semejante joya también es integrante de una conocida familia de capos, dos de ellos presos en Alemania por narcotráfico.

Este personaje ladino y ambicioso -que actuó como asistente o asesor inconstitucional e impune del gurú mientras éste ejerció como presidente con rasgos claramente dictatoriales, lo cual le permitió contar con una notable aunque no reconocida participación en los numerosos crímenes de la dictadura-, se esmeró en crear la percepción de que la dictadura furibista iba en camino de vencer a los subversivos, a quienes les negó su condición, y hasta negó que en Colombia existiese un conflicto armado.   Así de torpe es el arrogante consejero imitador del “monstruo” Laureano Gómez y que tan intelectualmente enano parece al compararlo con J. J. Rendón, el venezolano que asesora a Juan Manuel Santos y, entre otros más, a Porfirio Lobo, el carnicero de Honduras.

A pesar de que con su neolengua de inspiración goebbeliana el asesor inconstitucional e impune hace afirmaciones contra evidentes, gracias a la magia de la mentira reiterada -que practicaban el maestro nazi de la manipulación de las masas y su caricatura colombiana, el ya citado Laureano- muchos siguen creyendo que los capos gobernantes habrían derrotado a las guerrillas de haber conservado el monopolio del gobierno, pues “percibido es más real que real”, según se lo ha hecho ver a Uribe su famoso pariente intelectual, quien también sabe de “perceptología”.

Basados en sus fantasías perversas, ambos y sus fanáticos han difundido la mentira de que es posible vencer a un pueblo armado que no está dispuesto a permitir más injusticias, de modo que no abandona su lucha porque le maten a sus comandantes sino porque, al fin, recibe justicia, reconocimiento de sus derechos y protección del Estado. 

Las víctimas perpetuas esperan aportar, junto a los demás ciudadanos dispuestos a ejercer la democracia, en la misión trascendental de pactar un Estado que sea representativo de la sociedad y no, como siempre y hasta ahora, de sus verdugos mafiosos y neoliberales, que es lo que explica la existencia de la insurgencia y la inmensa dificultad para vencerla por parte de los corruptos vendepatria.

Los enemigos comunes, lacayos de los potentados, viven de la guerra, la perfidia, el engaño, el narcotráfico de las derechas, la depredación del medio ambiente, la vileza inhumana y el crimen bajo todas las modalidades concebibles.

Durante la dictadura del notable personaje del cartel de Medellín que sigue creyéndose un redentor, dueño innato del poder y del derecho a gobernar según su real gana, lo han logrado esgrimiendo la consigna de la “Confianza Inversionista” que se inventó José Obdulio Gaviria Vélez para favorecer a su primo, el gurú vitando, ordinario, ruin, mentiroso y camorrero, Álvaro Uribe Vélez.

Se los mostró y vendió (o regaló, mejor) a los potentados como un vendepatria incondicional dispuesto a entregar la explotación irreparable de las riquezas naturales no renovables a la voracidad ecocida de las corporaciones multinacionales, sin condiciones, sólo a cambio de palmaditas y condecoraciones de los amos del mundo, además de algunas cuentas cifradas en paraísos fiscales para él, sus emprendedores hijos, su prudente esposa y otros afortunados familiares y amigos íntimos. 

A las consecuencias de estas actitudes, que incluyen el espionaje de los ciudadanos tanto como el despojo de sus propiedades y su asesinato haciéndolos pasar como subversivos, las denominaron el par de impunes con el pomposo nombre de “Seguridad Democrática”, pues les fascina la democracia espuria, de modo que a todos sus exabruptos suelen agregarles tal adjetivo.

Y la tercera pata del monstruo mafioso neoliberal que intentó consolidar la dictadura furibista, se complementa con el saqueo del erario y del patrimonio público, las estafas financieras permanentes, la depredación de los nichos ecológicos, la ruina de los productores nacionales, el envilecimiento de las condiciones de vida de las mayorías, el ocultamiento de los crímenes oficiales y el despojo de los campesinos, ya sea asesinándolos o expulsándolos de sus tierras para aumentar la lumpenización de los habitantes de las ciudades, deteriorando aceleradamente las condiciones de vida de la población decente. 

Semejantes atropellos, el furibismo criminal y cínico los denomina el huevito de la “Cohesión Social”. 

Tal esperpento demagógico se expresa en las masas despojadas y desamparadas, condenadas a vivir desplazadas en lugares ajenos a su cuna y costumbres, teniendo el delito común como principal fuente de ingresos una vez se ven privadas de sus medios de subsistencia tradicionales, que son cedidos a las multinacionales depredadoras y estafadoras, como las grandes mineras canadienses cuyos verdaderos dueños son los banqueros sionistas empeñados en desatar la guerra mundial tanto como en destruir la biosfera para precipitar el Juicio Final que obsesiona a los descendientes de Abraham.


4/8    Alternativa democrática
Considerando la realidad y la madurez de los tradicionales oprimidos, ahora despiertos, la reconciliación será posible si Santos lo entiende y abre el espacio para conocer y satisfacer las reivindicaciones exigidas por las mayorías, siempre excluidas pero que ya reclaman intervenir, sin acudir a intermediarios ni representantes que las suplanten, para que Colombia sea justa y democrática. 

Si bien la recuperación de la soberanía y la conquista de la equidad social son reivindicaciones de los pueblos que espantan a los potentados, la consecución de la paz en Colombia la apoya casi toda la comunidad internacional, excepto, tal vez, los amigos del dictador Uribe Vélez, cada vez más escasos y mediocres. 

A propósito de la decadencia de las clases emergentes en Colombia
-siguiéndole los pasos a Henrique Capriles Radonski, el candidato venezolano a la presidencia que repudió públicamente a Uribe y rechazó su apoyo expreso y público, aunque sus afinidades ideológicas son inocultables-, Ricardo Martinelli, el magnate presidente de Panamá y notable lacayo neoliberal, ya desconoció abiertamente el guerrerismo hirsuto del gurú de Salgar.  Aparentemente ha optado por la paz en vez de por la guerra que fomenta el chalán belicoso y camorrero que afrentó a Colombia con ocho años de dictadura, y que sigue disfrutando de impunidad, aunque ya por poco tiempo, pues “todo se paga en esta vida”.

Esta actitud del vendepatria panameño debe poner a temblar a María del Pilar Hurtado, la delincuente ex jefe del DAS que recibió asilo en Panamá por sus delitos comunes, burlándose de la justicia nacional sin mayores objeciones de las derechas que tanto se han escandalizado por el que Ecuador le concedió a Julian Assange para impedir que el imperio lo asesine, cobrándole las denuncias que propaló en Wikileaks y que tanto han servido para desilusionar ingenuos, abrir troneras de libertad, desenmascarar bandidos, empoderar valientes y fortalecer la causa de la democracia global que se funda en la Verdad. 

También, la paz democrática y justa la quieren los subversivos que desde los tiempos del jesuita sociólogo y guerrillero, pionero de la “teología de la liberación”, Camilo Torres Restrepo, o desde antes, aducen la iniquidad imperante como la razón de ser de su lucha armada, motivada ésta por sentimientos de dignidad y altruismo absolutamente ajenos a los deseos de lucro personal que inspiran a los “paracos” y demás narcotraficantes y criminales de derecha, auténticos detritos, desechos y basuras involucionadas que contaminan a la especie humana y pretenden perpetuar y agudizar sus calamidades.


5/8    Realidad antidemocrática mundial
Abusando de su enorme poder económico, político y militar, tanto como de sus obsesiones teológicas que los inducen a sentirse superiores a cualquier otro pueblo, cultura y nación, pues no en vano se consideran el “pueblo elegido” cuya misión sería precipitar el fin de la civilización humana, los sionistas insisten en adelantar un ataque nuclear preventivo contra Irán, dizque para evitar que los santones criminales que oprimen a los iraníes y sueñan con desaparecer el estado ilegítimo de Israel, puedan desarrollar bombas atómicas para lanzarlas sobre el enclave judío en Palestina, que -a su vez y sin objeciones del genocida Imperio usano o sus colonias, ni de la Agencia Internacional de Energía Atómica de la ONU, encargada del asunto- posee armas nucleares, sin derecho pero contando con la complacencia de los enemigos comunes de la Humanidad reacios a desmantelarlas.

Pero su desmantelamiento es lo que corresponde si aspiramos a tener futuro, pues todas las formas de uso de la energía atómica han demostrado ser absolutamente perniciosas, de modo que lo sano y prudente no es sólo desmantelar las bombas atómicas sino todas las instalaciones que usen tal energía, así sea con fines presuntamente pacíficos. 

Casos como los de Chernobyl y Fukushima Daiichi son suficientemente elocuentes para desmentir las ilusiones de los burócratas, así se trate de los “No Alineados”, pues son mentiras obvias hasta para los más simples.

Acatando las políticas de la CoG (Continuity of Govermment) -que dirige a USA desde los tiempos de Eishenhower por encima de partidos y politiqueros pantalleros-, los arrogantes sionistas acuden a la misma doctrina de “guerra preventiva” que esgrimió el tarado Bush  para atacar e invadir, en 2003, a Irak, fundado en mentiras que “engañaron” a la comunidad internacional afín a los potentados, pero que han llevado gran inestabilidad a la nación islámica, hasta el punto de tenerla a punto de declarar una guerra civil abierta que contribuya a la planeada confrontación mundial. 

La misma excusa les había servido en 2001 para invadir al Afganistán subyugado por los talibanes y acusado de patrocinar a Al Qaeda y al exagente de la CIA, el petrolero santón y terrorista, socio de los Bush, Osama bin Laden, presunto culpable de los auto atentados del 11-S que siguen impunes aunque es claro su origen en las autoridades usanas inamovibles y en la sombra (Dick Cheney, Donald Rumsfeld, Henry Kissinger, los Bush y tantas lacras más, socias o siervas de los Rothschild e integrantes de la CoG y del Club Bilderberg). 

Por eso mataron a bin Laden, pues tenía muchos secretos por revelar, mucho más graves que los denunciados en Wikileaks, pues éstos son mera bisutería diplomática cuya gran virtud es desenmascarar la mediocridad y perversidad de los impostores ineptos y ruines que fungen de representantes y gobernantes de los pueblos.

Por su parte, los gobernantes chinos y rusos -y otras llagas depredadoras que han traicionado las luchas sangrientas y radicales de sus heroicos pueblos por establecer sociedades dignas mediante la conquista de un presunto socialismo piramidal, absolutamente totalitario y absurdo- aceleran el desastre global actuando como lacayos incondicionales aunque tácitos del sionismo apocalíptico, despiadado y “sagrado”. 

Su consumismo irracional y la depredación a gran escala de la biosfera han alcanzado niveles comparables a los de sus contrapartes capitalistas.  Pero amenazan con superarlos exponencialmente si continúan su absurda concepción de progreso, que tantas desigualdades consagra y tantas injusticias reproduce y profundiza.  Desprecian su sabiduría milenaria seducidos por la ruindad del consumismo y la ambición de politiqueros sin raigambre ni respeto por su cultura e identidad.

Naturalmente, en las condiciones de globalización objetiva que nos ha traído el desarrollo técnico científico fruto del esfuerzo común de la Humanidad, así esté tan degenerado por los intereses particulares de los potentados, la conformación de naciones y pueblos en la forma de sociedades justas y democráticas exige no solamente que sean igualitarias, horizontales o planas. También es indispensable que sean construidas por las multitudes conscientes en todo el Mundo, en todos los países y territorios ocupados por pueblos autónomos y soberanos que desean conservar su identidad sin renunciar a disfrutar las conquistas de la civilización. De ninguna manera podrán ser fruto del talento de un caudillo ni de la reencarnación de ningún Mesías (ni de varios, por muy sagrados y superiores que se sientan).

En la nueva sociedad, las conquistas humanas habrán de beneficiarnos a todos, sin destruir el planeta ni condenar a la miseria a las mayorías humanas, ni a la extinción a tantas especies animales y vegetales como lo hace el consumismo de todas las ideologías.

Incidentalmente, la amenaza presente de las corporaciones mineras es inaceptable y debemos derrotarla a la mayor brevedad y en todo el Mundo, si no queremos morir de sed y quedarnos sin terrenos para producir comida. 

Es obvio que son empresas sionistas claramente dirigidas a la destrucción, aunque se disfrazan de fuentes legítimas de ingresos para callar a los ambiciosos que todo lo sacrifican por dinero, aún si es dinero basura, como el que emiten la FED y el BCE pero que tanto complace a los vendepatrias de todos los pelambres.

Parece que Santos ya lo entendió, de modo que es posible que reverse los aterradores contratos y pactos cocinados por el gurú traidor y vendepatria, todavía impune y alborotado, que quiso convertir la patria en un erial, según las ilusiones del perverso “pollo” López que se esmeró por dejarnos como el agobiado Haití.  Pero la tarea sigue siendo una responsabilidad del pueblo vilipendiado y jamás de sus verdugos, tanto los emergentes como los tradicionales.

La revolución auténtica, surgida del pueblo consciente, es la única garantía de que la Humanidad podrá vencer a los sicópatas. Estos seres despreciables la han subyugado durante la vigencia de la inicua Historia mediante la conformación de sociedades jerárquicas o piramidales regidas por la autocracia, impuesta a las mayorías indefensas acudiendo a violencias y supersticiones sin límites pero que ya no toleramos y estamos resueltos a proscribir por siempre para que el futuro sea luminoso y digno para todos.

Actualmente el desafío es definitivo debido a la alta capacidad de destrucción a disposición de los potentados. 

Es sabido que poseen armas asesinas cuya producción y cuyo mercadeo defienden mientras fomentan las guerras, incluyendo las biológicas y químicas tanto como la tendenciosa contra las drogas del placer.   Al efecto no dudan, cínica y contra evidentemente, en asegurar que el consumo de alucinógenos es más letal que las armas con que asesinan cotidianamente a generaciones enteras de jóvenes del tercer mundo que han condenado desde la cuna. 

A propósito, la criminal operación “rápido y furioso”, mediante la cual han armado a los mafiosos mexicanos, centroamericanos y colombianos, y quien sabe a cuántos más, es parte de una estrategia prolongada y homicida sostenida por el Imperio decadente desde que el despreciable pionero del Neoliberalismo y lacayo del sionismo, Richard Nixon, resolvió ilegalizar las drogas alucinógenas que tantos seres humanos suelen consumir desde tiempos inmemoriales.

La exportación de armas es una iniciativa inconstitucional en USA, pero no les importa a los asesinos bien intencionados que conforman la Asociación del Rifle y similares sociedades de homicidas rubios, wasp y sionistas, dotados de un egoísmo enfermizo fruto de un individualismo perverso e insolidario. 

Generalmente son miembros del partido republicano que se cree integrado por “triunfadores”, aunque los “perdedores” de todas las ideologías son incontables. 

Tal partido cavernario pretende entronizar a Mitt Romney en la presidencia, aunque el poder real seguirá en manos de la CoG, desde luego, como viene sucediendo desde los tiempos de la “guerra fría” protagonizada a partir del período presidencial de Dwight Eisenhower.  De ahí que el elegido sea intrascendente, pues las momias que gobiernan en la sombra no perderán su poder, independientemente de que reelijan al farsante Barak Obama o que opten por el semi estúpido y retardatario o reaccionario potentado mormón.

El abusivo tráfico de armas no representa otra cosa que la más palpable evidencia de la catadura criminal de las autoridades usanas.  Pero semejantes degenerados siguen sosteniendo la importancia de atacar la lúdica persiguiendo las drogas alucinógenas que les han servido a los pueblos para comunicarse con sus dioses, mientras las armas sólo sirven para causar dolor y despojar, asesinar y subyugar prójimo.

Mediante la absurda, imperdonable, retrógrada e infundada prohibición, los amargados congénitos y los codiciosos miserables pervierten prácticas ancestrales calificándolas arbitrariamente como delitos. 

Así degeneran a la sociedad destruyendo sus valores y relaciones, hasta el punto de convertir a los habitantes en los peores enemigos de sí mismos, a tono con los parámetros de la “Cohesión Social” de los siervos de potentados (como Uribe Vélez y sus seguidores) que destruye las comunidades ancestrales y sus valores mientras aglomera en espacios sin tradición a los despojados para dividirlos, envilecerlos y enfrentarlos mutua, fratricida e irracionalmente, una vez despojados de su identidad cultural y de su espacio vital. En tanto, las corporaciones trasnacionales saquean las riquezas naturales y les roban el futuro a los pueblos destruyendo sus territorios y sumiéndolos en la miseria, la enfermedad y el abandono.

Pero, además de armas para producir terremotos, tsunamis y huracanes, y para idiotizar masivamente a poblaciones enteras, pero que sanamente utilizadas servirían para enfrentar el cambio climático y los desastres naturales, también poseen poderosas maquinarias capaces de destruir en días lo que a los ancestros les costaba siglos depredar, lo cual reducía su capacidad de daño que, ahora, es infinita, de modo que estamos obligados a detenerla urgentemente antes de que acaben con todo.

Las mayorías tenemos la oportunidad y los medios, y estamos obligadas a vencer al 1% de humanos degenerados que fungen como potentados o como sus siervos desalmados, corrompidos, perversos y mediocres. 

Posan de sabios y superiores cuando son meros demagogos inconsistentes, como la veleta alemana Angela Merkel y los funcionarios y tecnócratas al servicio de los banqueros ladrones e impunes que se han propuesto acabar con el Estado de Bienestar conquistado por los europeos tras luchas ejemplares, prolongadas, sostenidas y altamente costosas en vidas de ciudadanos humildes.

Las recetas que la teutona se encarga de imponerles a los lacayos que la admiran, no dejan de cambiar según se lo aconsejen las circunstancias y la vileza de sus contrapartes vendepatrias, como lo vemos en España, Portugal, Irlanda, Grecia, Chipre, Francia e Italia, y no sólo allí.

Sus iniciativas neoliberales -absolutamente contraproducentes aunque acatadas por todos los lacayos consumistas, independientemente de la ideología en que se escuden- están claramente orientadas a deteriorar las condiciones de vida de las mayorías al subordinar los intereses económicos reales a las maniobras especulativas de los banqueros ladrones, cuyas ambiciones y privilegios están arruinando a los pueblos y acabando con la biosfera a pasos acelerados, mientras disfrutan de una impunidad absolutamente injustificada e imperdonable.

Las recetas que agita la canciller alemana, aunque tan inconsistentes y volubles, siempre están dirigidas a:
•    Exculpar a los banqueros y demás intermediarios financieros estafadores, tanto como a los politiqueros traidores a los pueblos que les alcahuetean sus desmanes y se niegan a ponerlos a pagar sus crímenes económicos, quizás con la excepción de Bernard Maddof, ese moderno héroe de los engañados, estafados y alienados, quien se atrevió a estafar a los estafadores de mayor nivel, lo cual le valió una condena a 150 años de prisión
•    Mejorar sus beneficios a costa de los sacrificios de sus víctimas inermes, ingenuas e inocentes, que pierden aceleradamente sus conquistas sociales y hasta de sus hogares se ven despojadas para que los banqueros puedan mantener su tasa de ganancia y los políticos su capacidad legal para negociar la riqueza pública (que nadie tiene derecho a negociar, no sólo en una verdadera democracia sino en cualquier régimen comprometido con el fomento y  la perpetuación de la Vida y la supervivencia de los pueblos)
•    Avanzar en el robo a las soberanías de los Estados.  De hecho aunque todavía no plenamente de derecho, lo que no obsta para que hayan aceptado la regla fiscal y se apresten a peores afrentas a su soberanía, los países lacayos ahora están subordinados a entes abstractos, como los mercados, o que se ubican por encima de los pueblos y las gentes comunes y corrientes, como las instituciones trasnacionales creadas alrededor de la ONU, o las agencias privadas que determinan el rumbo de la especulación que llaman economía neoliberal.  Tras semejantes engendros inmunes se esconden los sionistas apocalípticos que monopolizan las finanzas y pretenden establecer una unidad fiscal y hasta presupuestal entre los países que han caído en las trampas de la moneda única.  Así perpetuarían ese despojo de las soberanías que los politiqueros se esmeran en apurar y justificar a punta de mentiras y promesas pueriles cuyo propósito es adormecer a los ciudadanos para que acepten su inferioridad respecto a los financistas ladrones y a sus defensores, que estamos en mora de castigar y desempoderar definitivamente.

Se trata de atropellos absolutamente desaforados e inicuos, carentes de cualquier justificación diferente al cinismo de los degenerados sicópatas que han imperado en la Historia disfrazados de caudillos, conductores, líderes, guías (políticos, militares, religiosos) o lo que sea que se les ocurra para subordinar a los simples mantenidos en la ignorancia y la represión.

Por fortuna, para determinar el cambio social el desarrollo de las fuerzas productivas es una condición material mucho más objetiva que la Violencia que ha dominado en la Historia y que Marx consideró una partera imprescindible para el progreso.  Y lo fue de la Historia; pero sería una abominación conservarla en la post Historia que nos considera a todos igualmente dignos.  Inclusive, terminar la Historia con métodos violentos, en las circunstancias actuales de amplia disposición de armas de destrucción masiva, sería una estupidez suicida, como lo advirtió claramente Albert Einstein.

Quizás el respetado judío ateo (me refiero a Marx, no a Einstein) trataba de justificar el destino apocalíptico que el sionismo le ha trazado a la Humanidad desde que el astuto Moisés sacó a su pueblo de la esclavitud en Egipto.

Sabemos que el príncipe impostor lo hizo una vez había adquirido los conocimientos de los faraones, que debió transmitirles a quienes designó como líderes del pueblo, lo cual les permitió, años después, construir el famoso templo de Salomón. Lo edificaron cuando ya se habían asentado como dueños en las tierras ajenas, ocupadas por los palestinos desde la culminación del Diluvio Universal pero que Abraham se empecinó en jurar que eran parte de la tierra que les había prometido Yahvé a los descendientes del patriarca semita.

En esas estamos: los sionistas no dan su brazo a torcer ni reconocen el carácter primitivo y afrentoso para la dignidad humana de prácticas tan brutales como la ablación del prepucio a los niños indefensos para obligarlos a hacer parte del pacto que este pueblo firmó con su macabro dios. Su empecinamiento afrentoso ha quedado claro al negarse a acatar las leyes alemanas que repudian la primitiva práctica.  Con ésta y otras aberraciones mantienen atados a los sionistas a épocas oscuras que la Humanidad decente pretende superar aunque los enemigos comunes se lo impiden.

Mucho menos están dispuestos a admitir que sus obsesiones históricas son inaceptables por quienes no pertenecemos a ese tal “pueblo elegido”.  Pero los diferentes a ese pueblo de pastores, mercaderes y estafadores financieros, somos la mayoría de los seres humanos, incluidos muchos semitas absolutamente ajenos a Abraham y Sara, quienes escasamente pertenecen a la décima generación del hijo de Noé, para no mencionar a los mucho más numerosos camitas y jafetitas que sobrevivieron al diluvio.

Sin duda, se trata de locuras inspiradas en dogmas inaceptables que los fundamentalistas jamás se atreverán a cuestionar pero que se sienten con todo el derecho de aplicarnos a los demás, a quienes nos  consideran inferiores y creados por tan arbitrario dios para servirle a su presunto pueblo elegido, conformado por santones dogmáticos y reprimidos cuya grandeza consiste en aplastar a los demás.

Es algo absolutamente desmesurado, injusto, infundado, absurdo, irracional, ridículo, exorbitante, caprichoso, primitivo, criminal, suicida y definitivamente inaceptable por la Humanidad desahuciada pero todavía capaz de reaccionar para impedirlo.

Por tanto, estamos obligados a detenerlo y revertirlo a nivel mundial, urgentemente aunque orientados por la idiosincrasia de cada pueblo y cultura, sin unanimismos y homogenizaciones inhumanos impuestos por quienes se sienten autorizados para atropellar a los demás porque se creen dueños de la democracia representativa que les ha servido para despojar al pueblo de su poder, cuando no es que sostienen que dios les ha otorgado esa autoridad directamente.

Los abusadores con complejos de superioridad asumen tal insigne papel apuntalados en su noción de dios, con sus dogmas absolutos e incuestionables y su particular moral que inducen a los fanáticos fundamentalistas a despreciar las culturas diferentes tanto como a pisotear la ética universal y objetiva que nos iguala en derechos y deberes.

Por su parte, los impostores con ansias de líderes pero menos desatinados, que no caen en posiciones escatológicas, teológicas o metafísicas usadas para sostener que su autoridad proviene de dios, actuando en el terreno laico subyugan y engañan a los demás prevalidos de sus altas instituciones “representativas”, que les sirven para descalificar las expresiones políticas y sociales diferentes a la ideología liberal.  Pretenden suplantar la democracia verdadera por la de los impostores que legalizan sus abusos recogiendo votos y traicionando a sus electores en beneficio de los enemigos comunes y de los intereses personales de los mismos demagogos traidores.

La solución verdadera reside en la decisión soberana de los individuos libres, autónomos e independientes, que conforman la Aldea Global por encima de cualquier diferencia aunque sin renunciar a las enriquecedoras singularidades, tan únicas e irrepetibles. 

Son tan singulares y únicos como iguales, racionales, consistentes, informados y solidarios, de modo que no hay razón para que sigan enfrentándose mutuamente para defender a los verdugos de todos, que es lo que pretenden los obnubilados y elementales dogmáticos empeñados en provocar a los islamistas y cristianos de base para desatar la guerra de civilizaciones que los obsesiona.  La consideran la única posibilidad que les queda para conservar sus privilegios y seguir oprimiendo a los demás. 

Por fortuna, dado el actual desarrollo de las fuerzas productivas, los pueblos disponen, ahora y como nunca antes, de los medios necesarios para actuar unidos contra los enemigos comunes, a todos los niveles del poder, en defensa de sus intereses de mayorías afrentadas que ya no toleran más seguir siéndolo sin solución de continuidad.

Las multitudes conscientes se niegan, arrasadora y crecientemente, a seguir sometiendo sus vidas y destinos al arbitrio de los potentados sicópatas, megalómanos, codiciosos, despiadados y apocalípticos que se destacan como mensajeros de la muerte apurados en destruir a la Humanidad tanto como al planeta que alberga la Vida.

Las mayorías ajenas a semejantes cánceres –que son incapaces de superar las determinaciones delincuenciales de sus cerebros de reptiles insensibles propensos al crimen- tenemos la obligación de desenmascararlos, desempoderarlos y castigarlos, como condición indispensable para superar la desastrosa e inicua Historia

Así podremos ingresar a la post-Historia en medio de una Sociedad Democrática Global que consolide las conquistas de la civilización sin robarles su identidad a los pueblos ni a los individuos, ni convertir el Mundo en un basurero, que es lo que hacen los potentados para presumir de superioridades imposibles y ya totalmente insostenibles.

De tal manera podremos despejar la Aldea Global de las mezquindades de los verdugos universales que monopolizan, desperdician y destruyen las riquezas ofrecidas por la Naturaleza a todos los seres vivos.  También les quitaremos el poder que les pertenece a los pueblos y que todos los individuos estamos en condiciones de ejercer idóneamente mediante el Ágora Virtual establecida por las tecnologías telemáticas actualmente disponibles para todos.

Procederemos sin discriminaciones ni imposiciones o restricciones no aceptadas democráticamente y cuyo propósito y resultado, tanto como el de los derechos consagrados con la complacencia y la participación de todos los que quieran intervenir, habrán de ser mejorar el bienestar general en vez de reducir el personal.

Se trata de asuntos que hemos de resolver las mayorías interesadas y sensibles, en vez de permitir que las soluciones se las apropien y las impongan camarillas autocráticas de mediocres ambiciosos e inhumanos, ajenos al interés común puesto que los guía la búsqueda de su propio beneficio deformado por un egoísmo enfermizo y contraproducente.

Esta miopía se encarga de amargarles las vidas a todos debido a su estrechez de miras.  Por ende, podemos calificar de pecaminoso un egoísmo tan precario y ruin, que degenera la razón de ser del egoísmo provechoso fundado en el instinto de conservación y orientado a buscar el máximo bienestar para todos, pues, según lo entienden los seres más evolucionados, es la condición para garantizar y maximizar el de cada uno.

Llegó la época en que tenemos que dejar de ser cándidos tanto como de negar nuestra naturaleza egoísta.  Lo que corresponde es ejercerla con inteligencia y racionalidad, sin complejos ni discriminaciones y abusos, repudiando el individualismo usano que se basa en la fuerza y reniega de la solidaridad que nos permitiría crear una sociedad digna y amable para todos.  Pero es que semejantes seres, tras el exterminio de los nativos, carecen de tradición e identidad. Los unen el falso patriotismo de los parias y la ruindad del consumismo depredador. Sólo se someten a quienes exhiben fuerza, riqueza y demagogia. 

Consideran, a tono con Ayn Rand, que lo máximo que puede conquistar un ser humano es dinero, de modo que repudian la igualdad esencial de los humanos, todos tan distintos y dignos.  Sólo les parece valioso el empresario, aunque realmente a éste lo confunden con el financista ladrón que acapara la sangre del sistema mercantil, de modo que puede someter la economía real a la especulativa y convencional, impidiendo que la riqueza y el bienestar fluyan y nos incluyan a todos.


6/8    Paladines de libertad contra potentados
También estamos obligados a defender a quienes han desenmascarado a los enemigos comunes en beneficio de la Humanidad engañada. 

Además del simpático Maddof, que los atacó en su corazón financiero, lo han hecho, a través de los asombrosos medios telemáticos, verdaderos héroes modernos de la Humanidad, como el soldado usano Bradley Manning y el periodista australiano Julian Assange, auténticos defensores y difusores de la Verdad que nos está haciendo cada día más conscientes, informados y libres, tanto como más unidos, respetuosos de las deferencias y capaces de vencer a quienes nos han subyugado durante los 10.000 años de la ahora decadente Historia.

La osadía del soldado Manning significa una traición a la Continuity of Govermment que apabulla a la Humanidad, empezando por la ingenua población usana que, con sus denuncias, cuenta con elementos de juicio suficientes para descubrir la catadura de sus opresores y despojadores, a fin de desenmascararlos, desacreditarlos, expropiarlos de lo que nos han robado, y vencerlos. 

La difusión de los documentos secretos de la diplomacia consumista y opresiva nos ha permitido entender la bajeza moral de quienes posan de grandes personajes, misteriosamente dotados de cualidades presuntamente superiores que los habilitarían falazmente para representar y dirigir al resto de los humanos. 

Por eso, ambos personajes son héroes de la Humanidad y de los pueblos.  Se destacan como consecuentes seres dignos que merecen ser imitados por todos los que se consideren igualmente dignos.  Su aporte es tan valioso como los de Maddof o de Mohamed Bouazizi, el desempleado que dio lugar a la Primavera Árabe mediante su auto inmolación en Túnez en diciembre de 2010.

Para responder acertadamente al exterminio que nos han decretado los potentados, y que está en desarrollo, hemos de tener en cuenta que el “gobierno mundial en la sombra” impuesto por el sionismo va bastante avanzado, hasta el punto de que ningún país particular puede oponérsele, además de que, independientemente de la ideología con que manipulen a sus respectivos pueblos, a ningún gobierno actual integrado al consumismo enfermizo, neoliberal y mafioso le interesa aislarse ni retar a los amos universales que se esmeran por extender su globalismo criminal por todos los rincones.

Su convicción es que sobra el 95% de la población humana, de modo que su exterminación daría vigencia plena al Nuevo Orden Mundial despótico planeado por los presuntamente nobles masones y sus títeres engreídos y criminales, los sionistas.

Conviene no olvidar que este aparato de dominación universal ha sido diseñado por sionistas y masones para esclavizar a los sobrevivientes al exterminio que nos han decretado desde hace como cinco mil años (un 4% de la población actual). 

Lo vienen construyendo pacientemente desde hace años para perpetuar su brutal y suicida dictadura, ahora centralizada en el Club Bilderberg y sus macabros socios, como el fratricida y elefanticida Borbón que funge como rey de España, representante de la unidad nacional que surgió de las conquistas de los reyes católicos, Fernando e Isabel, y que no sólo los vascos, los gallegos o los catalanes repudian, negándose a ser “subdidadanos” idiotizados por el pasado pero, hasta ahora, incapaces de vencer a las fuerzas reaccionarias que mantienen a la anacrónica y corrupta monarquía.

En síntesis, la subordinación de los gobiernos a los banqueros desalmados -prevalidos de su aparato o “complejo" militar industrial que fomenta guerras fundado en arbitrariedades como la prohibición de los alucinógenos, la expropiación de los hogares o el despojo de los recursos naturales-, constituye un avance notable en la consolidación de esa dictadura invencible y absoluta de los potentados… Si no los detenemos ahora, quizás jamás tendremos otra oportunidad para hacerlo.


7/8    Pulso de fuerzas definitivo
En estas condiciones, son bienvenidas las conversaciones de paz entre el gobierno colombiano y las FARC.  Pero la justicia que castigue a todos los que se lo merecen y resarza a sus víctimas sólo podrá surgir de un ejercicio democrático auténtico.  Esto es, de una democracia verdadera ejercida directamente por todos y cada uno de los ciudadanos que deseen intervenir. 

O sea, no será resultado de voceros ni de delegados ni de presuntos representantes sino de la intervención directa de los habitantes en la resolución de los asuntos comunes tanto como en la definición de un nuevo contrato social que regule las relaciones y defina derechos y deberes que nadie podrá manipular a su capricho por muy capacitado, superior, experto representante y representativo que se considere.  Así será posible construir una sociedad justa mediante mecanismos realmente democráticos.

Pero tal democracia habrá de ser universal, aunque en cada país y región irá surgiendo y perfilándose a partir de sus propias dinámicas, pues no se trata de una conspiración de alguna sociedad secreta o de algún partido supuestamente revolucionario sino de la aplicación de la verdadera y única democracia que merece llamarse así, y que cada pueblo conquistará a medida que madure y sus integrantes se nieguen a ser representados y exijan participar en los asuntos comunes.

No obstante, dada la existencia de la Aldea Global predicha por Marshall McLuhan, el despertar de los pueblos habrá de suceder (y está sucediendo) de manera bastante simultánea y a nivel global, con banderas de valor universal y respeto a las diferencias, guiados por el  reconocimiento y la vigencia  de los Derechos Humanos para todos, tanto como por el respeto de los fueros de la Madre Tierra y de las manifestaciones de la Vida en general.

La Primavera Árabe surgida en diciembre de 2010 a partir del suicidio del tunecino Mohamed Bouazizi, ha sido el amanecer de la libertad y la igualdad para los despreciados de siempre en todo el Mundo.  Por eso, los pueblos no pueden renunciar a ejercer su soberanía.

Como a todos los que están despertando, les corresponde dotarse directamente de una Constitución Nacional elaborada por ellos mismos mediante un debate  libre, amplio y detallado, que consulte sus costumbres y respete su cultura en el marco del reconocimiento de la vigencia de los Derechos Humanos para todos, y de la protección del medio ambiente.

De ninguna manera podemos admitir que las nuevas reglas del juego sean definidas e impuestas  por camarillas de presuntos expertos que suplantan y traicionan a los pueblos y a los ciudadanos inermes en beneficio de los enemigos comunes.  Estos seres despreciables y prepotentes manipulan a los lacayos, subordinan a los humanos, sobreaguan en todos los regímenes y saquean todos los recursos, de modo que no podemos seguir tolerándolos.

Ese es el desafío claro para Libia, Túnez, Yemen y Egipto.  Están definiendo sus reglas de convivencia democrática, ajena a los abusos de las dictaduras que han derrotado valientemente tanto como a los dogmas estrechos que han fanatizado a los más ingenuos hasta convertirlos en asesinos a nombre del admirado profeta, aunque violando sus altas normas de convivencia, su defensa de la justicia y su fomento a la solidaridad entre los pueblos.  De hecho, los fundamentalistas son los peores enemigos de sus propios dogmas, tanto como notables detractores de la Vida y la biosfera.

Tal exacerbación de los fanatismos religiosos busca justificar la guerra de civilizaciones que apuraría ese Juicio Final anhelado por el sionismo. Esa es la intención de la película usana que desprestigia al famosos mercader y pastor fundador del islamismo, y que sus oscuros, perversos y criminales autores han denominado “La inocencia de los musulmanes”.  Los enemigos comunes la están usando para polarizar y enfrentar fratricidamente a la Humanidad que dice descender de Abraham. 

Pero a los potentados no les molestaría incluir a indios, chinos, japoneses y demás culturas ajenas a occidente en esa gran confrontación mundial que apure el Juicio Final anhelado por los sionistas (tanto como el equivalente Armagedón postulado por los cristianos). 

En particular, la confrontación entre chinos y japoneses por unas islas que algunos individuos han negociado por encima de los gobiernos, ilustra el poder de los potentados y su intención de alimentar una guerra mundial a tono con los planes del sionismo que todo lo quiere privatizar y que se considera muy superior a cualquier gobierno actualmente existente.

La respuesta democrática de los pioneros árabes será la guía para los demás pueblos rebelados, como Bahrein y Yemen, España, USA, Italia, Grecia, Colombia, México, Honduras, Guatemala, Argentina, Perú, Bolivia, Chile, Brasil, India, Rusia, Bielorrusia, Malí, Myanmar, China, Sudáfrica... A los mismos israelíes decentes los habrá de guiar en su necesario repudio a los fundamentalistas.

En particular, es urgente para la sufrida Siria gobernada por el médico asesino y cínico, Bashar al Assad, cuya persistencia es vergonzosa para la especie humana, pero cuya caída no podremos permitir que sea aprovechada por los enemigos comunes para seguir despojando a los sirios. 

Éstos se están ganado su derecho a gobernarse a sí mismos, y la Humanidad los apoyará y los defenderá de los potentados degenerados que aspiran a expropiarlos aprovechando el desprestigio del criminal que los gobierna y que cuenta con el apoyo de sanguinarios represores de sus pueblos, como Mahmud Ahmadineyad, Vladimir Putin y Hu Jin Tao.

No es un asunto de caudillos, de partidos ni de grupos que suplantan a los ciudadanos y les roban su diversidad, sino de individuos conscientes, solidarios y capaces, que no se subordinan a nadie ni subordinan a otros pero que están dispuestos a tomar en sus propias manos las riendas de sus vidas, mediante una acción común y permanente que canalice las fuerzas de las mayorías y permita vencer a los potentados sin mayores traumas. 

Llegó la hora de impedirles a los sicópatas de todos los pelambres que coronen sus planes apocalípticos.  Lo conseguiremos al quitarles el respaldo de los lacayos de origen popular que los protegen y que habrán de sumarse a los pueblos para garantizarles a sus integrantes el futuro digno que todos nos merecemos y que tenemos los medios materiales necesarios para consolidarlo tanto como la suficiente claridad mental.

¡No aguantamos más miseria, enfermedades, violencia, desigualdad, mentiras, estafas, depredaciones, perversidad, sufrimientos ni humillaciones!

¡Rechazamos a los sicópatas y a sus siervos desalmados!  Nos negamos a ser representados y gobernados por impostores.

La construcción de sociedades dignas e igualitarias es asunto de todos; no puede seguir siendo un negocio privado de politiqueros ni de tecnócratas presuntamente especializados en gobernar pero que sólo son expertos en engañar, robar, asesinar y depredar...

¡No les creemos más ni dejaremos que nos suplanten y nos impongan sus acuerdos antidemocráticos y elitistas!

El Nuevo Pacto Social lo elaboraremos entre todos, y será justo y estable, pues carecerá de instituciones liberales, falazmente representativas pero, realmente, subordinadas a los intereses de los potentados y nugatorias de los derechos de los pueblos, de Pachamama y de la Vida.

¡El gobierno lo ejerceremos todos guiados por las normas de que nos dotemos tras discusiones tan amplias y profundas como se requiera!…

¡Nadie podrá impedírnoslo: estamos indignados, conscientes y decididos a ejercer nuestra condición humana y nuestra dignidad intrínseca! 

El resurgimiento del movimiento Occupy en USA, cuyo primer aniversario se cumplió el 17 de septiembre, se suma a los indignados del resto del Mundo y a los florecientes movimientos árabes e islamistas que secundan los pueblos de todas las ideologías porque han entendido que todos somos dignos y merecedores de respeto, pero que los sicópatas que nos oprimen y engañan a todos jamás lo admitirán, pues sus privilegios insoportables dependen de mantener a las mayorías engañadas, oprimidas, aisladas, fanatizadas y enfrentadas.

En vez de caer en la trampa de los fundamentalistas interesados en dividir, polarizar y enfrentar mutuamente a las masas engañadas, los demócratas que han tomado en sus propias manos la dirección de sus vidas pueden aprovechar las protestas surgidas a propósito de las ruines afrentas a la comunidad musulmana, que tan sagrado considera a Mahoma, para recuperar la iniciativa política como seres lúcidos y conscientes que se niegan a seguir siendo manipulados por santones hipócritas aliados a los enemigos comunes pero, aparentemente, estrictos defensores de la fe prestos a enfrentar a la Humanidad por provocaciones que no dejan de ser perversas, deliberadas y repudiables. Éstas son intolerables, sobre todo, cuando se hacen a nombre de dios, que sería el padre común protector y creador de todos y cuyas grandes virtudes deberían ser promovidas por los ministros religiosos que, en realidad, se dedican a explotar las diferencias conceptuales dándole carácter de dogmas a sus particulares y excluyentes opiniones. 

Niegan el laicismo para establecer sociedades teocráticas incapaces de garantizar el ejercicio de sus derechos a los ciudadanos que se ven sometidos a la dictadura de los arrogantes, dogmáticos y abusivos clérigos capaces de dañar a los feligreses, como lo hemos visto con la decadente iglesia romana y no sería raro encontrarlo en otras religiones.

¡Pero somos iguales en esencia y absolutamente diferentes en nuestra individualidad, de modo que no le reconocemos superioridades a nadie ni volveremos a ceder nuestros derechos inalienables!

¡Llegó la era de la verdadera Democracia; y nadie puede impedirte que participes! Pero tampoco te lo pueden imponer, como lo pretenden algunas democracias representativas al establecer el voto obligatorio para aparentar una legalidad espuria ¡Es tu decisión libre y soberana!

8/8    ANEXO
Javier del Valle Monagas Maita: “El dolor traspasa el alma cuando de Haití y los indígenas se trata”

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